Juzgados de familia contribuyen a bajar conductas abusivas

René de Jesús González, de 23 años, fue detenido el 7 de noviembre, acusado de lesiones agravadas en contra de su excompañera de vida, en Ilopango.FOTO EDH / lissette lemus

A parte de toda una red de organizaciones públicas y privadas, el país cuenta con 22 Juzgados de Familia a nivel nacional, quienes tienen como misión proteger los derechos de la mujer y prevenir la violencia intrafamiliar en los hogares salvadoreños mediante un manual de procedimientos.

A estos tribunales refieren todos los casos de víctimas de violencia intrafamiliar. Según la Jueza Tercero de Familia, Carmen Elena Molina.

De acuerdo con la jueza Molina, la Policía debe levantar un acta de la denuncia, ofrecer asistencia médica a la víctima si lo requiere y otorgar el transporte necesario para su traslado al Juzgado de Familia o Juez de Paz competente.

En caso de golpes o lesiones el juzgador solicita apoyo a Medicina Legal para realizar una evaluación de los daños sufridos por la víctima para determinar el tiempo de sanación, ya que si pasa de los cinco días, el proceso es remitido a la Fiscalía.

Familia también ordena medidas de protección como pedir al agresor que se abstenga de intimidar, perseguir o amenazar a la víctima. Además está facultado para alejar al imputado de la casa de la víctima para evitar mayores consecuencias.

Además los tribunales de Familia definen bajo la tutela de quien se quedarán provisionalmente los hijos, fija la cuota alimenticia y determina a quien le serán entregados los enseres del hogar.

"Ordenamos que los equipos mutidisciplinarios (integrados por sicólogos, trabajadores sociales, educadores y médicos) hagan un estudio o investigación en los hogares de la víctima, lo cual incluyen entrevistas al grupo familiar afectado como menores, para corroborar la denuncia interpuesta", afirmó la jueza.

Dentro de la competencia de estos tribunales está verificar si el caso amerita decretar que el imputado se abstenga de ingerir bebidas embriagantes o consumir drogas para no afectar su conducta.

Con estas medidas, el tribunal de Familia convoca a los involucrados a una audiencia preliminar para que expongan sus versiones, quienes pueden ser o no acompañados por un abogado. En esta fase, el imputado puede o no aceptar la acusación. Si la acepta, hasta ahí llega el proceso e impone las medidas de protección, pero si se niega, el tribunal los convoca a una audiencia pública donde pueden ser condenados o absueltos. Si a futuro el imputado reincide en la violencia, el caso pasa de ser infracción a delito.