resumen noticias
Además en

No participa en pruebas internacionales

El Salvador, más lejos de la calidad educativa

» El país no ha mostrado ningún interés en participar del Estudio PISA 2012, la mayor prueba educativa en todo el mundo

El Diario de Hoy Jueves, 23 de Diciembre de 2010

Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE —Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico— (PISA, por sus siglas en inglés), que evaluó a 65 de todos los continentes ha revelado las grandes deficiencias en la calidad educativa en Latinoamérica, y el poco interés de los países centroamericanos, ya que sólo participó Panamá ubicándose en penúltimo lugar.

A raíz del sondeo mundial, que ha servido para la autocrítica de muchas naciones, se ha puesto a Panamá como parámetro de la región centroamericana ya que México ha sido el país latinoamericano que mayores avances tuvo. En este sentido, se busca considerar en qué nivel educativo se encuentra El Salvador.

Según María Soledad Bos, consultora de la División de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo, Panamá se ha convertido en el primer participante de la región, por lo cual no se puede comparar con otros países de la subregión. Sin embargo, "los resultados de Panamá muestran que al menos el 50% de los estudiantes no alcanzan el nivel 2 en lectura, matemáticas y ciencias, es decir que 1 de cada 2 estudiantes tienen dificultades para realizar la mayoría de las tareas diarias de lectura, pensar matemáticamente y participar plenamente en una sociedad en donde la ciencia y la tecnología son centrales".

Esta medición habría que hacerla con los estudiantes salvadoreños entre los 15 años —a quienes va dirigido el estudio—, que carecen de un hábito de lectura y, considerando los últimos resultados de la Paes, el nivel nacional no sería el más óptimo.

"La participación de cada país tiene en cuenta factores políticos y presupuestarios. Por ejemplo, los participantes deben cubrir el costo total de administrar las pruebas en sus países", apuntó Bos, quien confirmó que El Salvador tampoco figura en el listado de participantes para 2012, en la prueba que estará enfocada en las ciencias.

Sin embargo, El Salvador fue parte del El Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE 2006), el cual evaluó el desempeño de los estudiantes de 3º y 6º grados en lectura, matemática y ciencias. Fue organizado y coordinado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación —LLECE— y se enmarcó dentro de las acciones globales de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago).

Un año después, el país se midió ante el Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMMS 2007, por su siglas en inglés), en el cual El Salvador cumplió con todos los estándares técnicos y operativos, mas no con los resultados esperados de un nivel medio en términos de calidad.

Óscar Picardo, especialista educativo, destacó que "gracias a la participación en los estudios SERCE 2006 y TIMMS 2007 se comprobó que nuestros estudiantes y nuestro sistema pedagógico enseña a conocer mas no a comprender y a aplicar", y ahondó que "con baja inversión se han logrado resultados limitados pero más eficientes que muchos otros países que invierten más; y el país cuenta con una buena capacidad técnica y ética para administrar pruebas estandarizadas gracias a la experiencia Paes, Paesita y ECAP".

Las declaraciones de Picardo son coincidentes con las expuestas por Jeffrey Puryear, codirector de PREAL y Vicepresidente de Política Social en el Interamerican Dialogue, en Washington, quien afirmó ante los resultados del PISA 2009, que "no es suficiente gastar más en educación. Lo que es importante es saber invertir. Que toda nueva inversión que se realice en educación debe estar estrictamente atada a reformas en el sistema educativo".

Según informes del PREAL (Programa de Promoción de la Reforma Educativa de América Latina y el Caribe), muchos países latinoamericanos han decidido que la inversión en educación debe ser alrededor del 4 por ciento del PIB, y a pesar de que algunos han aumentado el gasto, la región sigue estancada con respecto a los integrantes de la OCDE.

Picardo sostiene que como país "debemos invertir —con análisis de costo beneficio y tasa de retorno— en programas que eleven la calidad de los aprendizajes para tener una mejor ciudadanía".

Joaquín Samayoa, analista educativo, resaltó que "el costo de la aplicación de pruebas internacionales no es muy elevado", que para el actual gobierno tampoco habría tenido repercusiones políticas un mal resultado el PISA de 2009, ya que los niveles de calidad educativa hasta esas fechas eran principalmente responsabilidad de los gobiernos anteriores.

Samayoa también razonó que al participar de este tipo de pruebas, "corremos el riesgo de exponer ante el mundo entero las deficiencias de nuestro sistema educativo, pero —a su vez— asumiríamos un compromiso y un factor de presión para obtener mejores logros de aprendizaje en nuestras escuelas e institutos".

Por su parte, Felipe Rivas, vicepresidente de la Fundación Innovaciones Educativas Centroamericanas, manifestó que las experiencia en los estudios anteriores "se constató su nivel de estancamiento y rezago en el orden nacional e internacional. Los resultados de PAES también reafirman la valoración de la baja calidad educativa nacional. El país está muy lejos de poder medirse en la evaluación PISA, ya que es una evaluación de primer orden y la realidad educativa ya se conoce, los rendimientos son muy bajos".

Manifestó que "lo prudente sería trabajar una estrategia nacional orientada a la calidad. Invertir más y mejor en el aprendizaje, particularmente en: organización del currículo, pedagogía interactiva, la mediación pedagógica, el desarrollo profesional docente, la calidad del profesorado, la evaluación docente y un sistema de mejora continua de la calidad, el liderazgo docente y organizacional, la participación estudiantil y la comunidad educativa, los ambientes y el clima de aprendizajes que impacten en una ambiente seguro y riguroso, entre otros".

Picardo, Samayoa y Rivas coinciden en que debe existir un compromiso del Estado para lograr una política de calidad educativa.

Samayoa indicó que "depende del nivel de prioridad que el gobierno dé a la educación. Si no aumenta significativamente y de manera sostenida la inversión pública en los aspectos más relevantes para la calidad educativa, seguiremos por tiempo indefinido en el sótano, perdiendo en vez de ganar ventajas competitivas a escala internacional".

Cabe considerar que en el presupuesto de 2011, el Mined recibirá 708 millones, 33 más que en 2010, de los cuales muchos fondos estarán destinados a la compra de uniformes y zapatos.

Además, El Salvador debe cumplir con el recién compromiso adquirido por el Presidente Mauricio Funes quien firmó la declaración de la XX Cumbre Iberoamericana realizada en de Mar del Plata, la cual estuvo enfocada en la "Educación para la Inclusión Social".

La declaratoria también advirtió "que aún existen importantes brechas de desigualdad en el acceso a la educación de la primera infancia, la secundaria y el nivel superior, así como también entre mujeres y hombres, con respecto a la calidad de los aprendizajes alcanzados durante la escolarización de las niñas y los niños, jóvenes y adultos de toda la región".

El país firmó la declaratoria, aunque en un inicio se manejó que no ratificaría ningún convenio en materia educativa porque el país no está obligado a cumplir con esas Metas Educativas 2021.