"Hay grandes oportunidades para desarrollar una relación afectiva y positiva a través del tiempo", expresó el también ex precandidato presidencial, quien considera que "la administración Obama quiere ver eso, y el presidente de El Salvador quiere ver lo mismo".
El político estadounidense cree que hay un compromiso entre ambas naciones para mantener en buen estado las relaciones históricas, y aunque considera que ambos gobiernos son relativamente jóvenes, ve buenas señales para seguir esta dinámica.
Hace tres semanas, el vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, fustigó al gobierno estadounidense diciendo que "serán derrotados en América Latina", en referencia a la participación de ese país en Colombia.
La amistad entre ambas naciones ha permitido que los salvadoreños gocen del denominado Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés), un permiso que legaliza la estadía de los connacionales en suelo norteamericano y posibilita que trabajen bajo el amparo de la ley.
En ese sentido, Edwards consideró que su país debe trabajar por lograr una reforma migratoria integral para legalizar definitivamente la situación de millones de personas, entre ellos a muchos salvadoreños. "Lo que América necesita es una reforma comprensiva, una ley y una reforma de migración combinado con desarrollo económico en áreas como El Salvador, de tal manera que podamos crear oportunidades en los países de donde viene la migración", opinó.
El demócrata recordó que esa "es una de las prioridades de la administración Obama", y que es un tema en el que el mandatario se ha comprometido desde la campaña electoral.