"Estamos demostrando que no somos (un partido) de palabras, sino que de hechos, que nosotros actuamos y no hablamos como otros", manifestó el arenero.
El reparto de la denominada canasta solidaria se inició en Tejutepeque, Cabañas, una de las zonas más castigadas por los elevados índices de pobreza nacional.
Ávila explicó que este programa será una extensión de la Red Solidaria, que ya se ejecuta en un centenar de municipios del país, y que se basará en un censo de pobreza que ya existe, por lo que de ahí saldrán los lugares en donde se implemente.
El aspirante de los tricolor ha manifestado en varias ocasiones que su gobierno será subsidiario, de ayuda para los sectores más necesitados.
Pero los planes de Ávila van más allá, porque pretende ampliar los programas ya existentes al área urbana y para dar cobertura a los adultos mayores. La ampliación de Red Solidaria para asentamientos urbanos, sin embargo, ya está contemplado en los planes del actual gobierno y se ejecutaría antes del final de esta gestión.
Con esto, el aspirante busca demostrar que "el próximo será un gobierno de acciones, no de palabras".
Estos esfuerzos tienen también otro componente, el económico. Según Ávila, con estos planes pilotos se pretende impulsar industrias como la lechera. Como ejemplo, mencionó el plan 0-5, con el que se garantizaría el abastecimiento de leche a los niños que estén en ese rango de edad.
El candidato aprovechó para pedir a los sectores privado y no gubernamental para que se sumen a las iniciativas que está desarrollando.
Finalmente, el aspirante tricolor hizo un llamado "a todos los empresarios, a los negocios, para que bajen los precios de los productos", esto basado en que han disminuido los precios de los combustibles, uno de los argumentos de los comerciantes para incrementar hace unos meses los precios de los productos de la canasta básica.