Quijano afirma que mediante la venta de bonos ambientales a compañías privadas se podría obtener fondos para hacer las estructuras y "ya hay varias empresas interesadas", según dijo.
El arenero ha sostenido que para la primera fase del proyecto se necesitan $100 millones, y se abarcaría más de un kilómetro de construcción.
De la inversión, $20 millones se destinarían al plan de "desarrollo social y productivo" para instalar talleres vocacionales, una biblioteca y un centro comunitario.
Este proyecto de construir bóvedas ha sido respaldado por el candidato presidencial de ARENA, Rodrigo Ávila, quien ha aseverado que al ganar las elecciones de marzo apoyará a Quijano desde la Presidencia para construir bóvedas en unos 46 kilómetros de quebradas de la capital y que actualmente son vertederos de basura o lugares propicios para el resguardo de delincuentes.
La idea de los aspirantes areneros es que en lugar de quebradas haya parques, zonas recreativas e, incluso, zonas habitacionales sobre esas estructuras, cuyo fin es agregarle unas 230 manzanas más a la capital.
"Ya no tendremos aguas negras o aguas lluvias a cielo abierto. Haremos bóvedas", ha expresado Quijano.
Para comenzar a desarrollar el plan de Quijano, Ávila ha afirmado que se necesitan unos 150 millones de dólares que, según él, con el tiempo resulta una cantidad menor a la que se invierte cada año en obras de mitigación.
Los candidatos han dicho que la mayor parte de los fondos para financiar las obras saldrían también de los arrendamientos que se hagan cerca de las zonas donde construirán las bóvedas, además de la ayuda de la empresa privada.
Para el candidato Quijano, este proyecto será la solución definitiva a todos los problemas de inundación y que se han generado siempre en la capital.