En la entrada, los seguidores de Norman Quijano repartían camisetas con un monograma que entonces tenía sabor a profecía: Quijano, alcalde 2009-2012. Para el resto de candidatos, las expresiones de apoyo eran menores: un baner, aplausos y gritos esporádicos les eran dedicados.
Adentro, en el salón Roberto d'Aubuisson, se vivía un ambiente de ruido, con música y consignas incluidas. Desempolvada de la campaña electoral anterior, sonaba a todo volumen la adaptación de una pegajosa melodía que pedía el voto por el partido tricolor.
A las 10:06 de la mañana, la actividad se inició oficialmente con la entrada de los candidatos y los miembros del Coena.
El primero en dar su mensaje fue el director departamental, Gabriel Carranza. En él, expresó que "a finales de los 80 sacamos a un buey de la casona (Casa Presidencial); en mayo de 2009 vamos a sacar a una vaca de la Alcaldía". El comentario fue celebrado de forma escandalosa por unos y mesurada por otros.
Después llegó el momento de la votación, que no duró más de 35 minutos. Al final, uno de los que había entrado al salón en el que se tomó la decisión filtró la información: "Es Norman (el ganador), con 14 (votos)".
Llegado el momento del anuncio, los candidatos volvieron al salón apenas unos pasos por delante de los miembros del Coena; las felicitaciones de quienes ya sabían la noticia le desprendieron una sonrisa a Quijano.
Después, todo fue mera formalidad. Tras el anuncio, el novel candidato saludó a sus seguidores y abandonó la tarima, que segundos más tarde fue ocupada por un grupo de bailarinas al son de batucada.
Una llamada de felicitación de su hija, desde Alemania, cerró la jornada de Quijano.