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Longitudinal del Norte, más que una carretera

El proyecto vial, llamado desde 2006 la columna vertebral del Fomilenio se ha convertido en un generador de trabajo y oportunidades a lo largo de la zona norte del país. Algunos "norteños" se han visto favorecidos directa e indirectamente con la carretera que nace en Metapán y terminará en La Unión, cubriendo casi todo el país

William Alfaro Lunes, 14 de Marzo de 2011

La vida de más de un millón de salvadoreños de la zona norte del país ha cambiado a raíz de las obras que se realizan desde hace tres años y medio como parte del trabajo del Fomilenio, del cual la columna vertebral es la carretera Longitudinal del Norte que conectará al país desde Metapán hasta La Unión.

Pero la Longitudinal del Norte es más que una carretera, es un proyecto de nación que ha llevado miles de trabajos en diversos rubros que van desde la construcción de calles, puentes, casas, pasando por el área turística, la empresarial, el transporte y el comercio en su máxima expresión.

Al paso de la carretera se abren puestos de trabajos formales e informales. Tanto así que en Chalatenango, en la zona de la construcción del puente sobre el Río Tamulasco, la obra ha generado trabajos para oficinistas, comunicadores, obreros, auxiliares, motoristas, operadores de máquinas e ingenieros, como parte de la mano de obra Fomilenio.

Pero, a su vez, el proyecto abrió el camino para los trabajos informales. Lugareñas alternan sus trabajos en el campo para crear pequeños comedores y otros aprovechan la carretera que está en la fase de señalización entre Nueva Concepción y Metapán para agilizar sus viajes por negocio o turismo.

Y es que el recorrido desde Metapán, pasando por Santa Rosa Guachipilín, en Santa Ana, y llegando a Chalatenango, fácilmente se convertirá en otra ruta turística por la belleza natural del área, por la calidad de la carretera y por la preparación que están teniendo los lugareños como parte de los mismas capacitaciones del Fomilenio.

Según datos de la organización, a 18 meses de que finalice el proyecto, los programas de desarrollo humano, productivo y de conectividad vial han generado alrededor de 15,500 empleos lo que ha mejorado la vida de miles de familias que viven en los 94 municipios de la zona norte.

Entre ellos, se encuentran los Peña, una familia integrada por cinco adultos y cinco niños que hace dos semanas fueron beneficiados con una casa en el cantón Las Uvitas, en Chalatenango.

Los Peña vivían en el derecho de vía de la Longitudinal y perderían su casa, pero el proyecto los benefició con una casa recién construida, y Manuel de Jesús Peña, padre de los menores hasta encontró trabajo en la construcción de la carretera.

A su paso la Longitudinal está abriendo las puertas al desarrollo humano, oportunidades de estudio como el proyecto de becas, la electrificación rural, la conexión de agua y su saneamiento, la infraestructura comunitaria, también está ayudando a salvar vidas como lo constató este medio.

En una breve conversación con Carlos Cartagena, residente de Santa Rosa Guachipilín, quien llevaba de emergencia a una menor a un hospital de Metapán, se refirió a las bondades de la obra.

Cartagena se limitó a decir que la carretera es superútil y que su situación lo confirmaba.

El Fomilenio pretende crear una infraestructura física mejorada, la formación de jóvenes con nuevas habilidades en actividades agrícolas; productores con más capacidad técnica, mejores productos y conocimientos; empleo local más estable y con mayor arraigo, cadenas de valor dinamizadas; mejor acceso a mercados y a precios más competitivos, mayor conectividad hacia el interior del país y el resto de la región, y mejores oportunidades para la inversión.

El camino está allanado y en pocos meses, una ruta que se transitaba en casi 20 horas se hará en cuatro horas, de norte a norte. Desde Metapán a La Unión.