El comisario de Comercio de la UE, Karel de Gucht, que participó activamente en las reuniones con los ministros del Istmo calificó el convenio de "equilibrado" en ambas direcciones. Aunque el texto definitivo se conocerá hoy, algunas fuentes diplomáticas anticiparon que la apertura será total en las ventas industriales, una cuestión que favorece en mayor medida al bloque europeo que dispondrá de 10 años para realizar su expansión comercial en la región.
Centroamérica, por su parte, exportará por primera vez carne vacuno y arroz y tendrá un arancel preferencial para los bananos. "No solo es de comercio, sino que es un instrumento de desarrollo económico y social para beneficio de nuestros pueblos", indicó a la prensa de su país, el ministro nicaragüense de Comercio, Orlando Solórzano.
Las cuotas quedarían repartidas entre los diferentes países de acuerdo con sus respectivas potencialidades. Así: Nicaragua, Costa Rica y Panamá contarían con preferencia en la carne de vacuno. Guatemala y El Salvador obtendrían la mayor parte de los derechos del azúcar. Los textiles serían para Honduras, El Salvador y Costa Rica, mientras que el país tendría la exclusiva del atún y, en cambio cedería los plátanos. En cualquier caso, será hasta que estampen sus firmas los respectivos jefes de Estado, cuando se conozcan los términos definitivos del acuerdo.