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Ciudad Mujer, una obra estancada y sin fondos

Katlen Urquilla Jueves, 11 de Febrero de 2010

Las mujeres que esperaban tener dentro de pronto un centro integral donde se les atienda en ginecología, obstetricia, odontología, asistencia jurídica, psicológica, y facilitarles el acceso a micro créditos, capacitaciones, además de ofrecerles servicios de pediatría y nutrición para sus hijos, tal como les ofrecieron en campaña, deberán esperar más tiempo.

Así lo reconoció Carlos Urquilla, director general de la Secretaría de Inclusión Social --dirigida por la primera dama, Vanda Pignato-- quien explicó que debido a la tormenta Ida tuvieron que hacer "una pausa en el camino" del proyecto más emblemático lanzado en etapa final de la campaña presidencial.

No hay certeza de cuánto tiempo estará estancado ni tampoco si al cumplir el primer año de gestión la administración del presidente Mauricio Funes y su esposa, habrá arrancado por lo menos el plan piloto lanzado en Usulután, en septiembre de 2009, donde sólo está colocada la primera piedra y su diseño aún sin concluir. Pero la promesa de Funes ha sido construir 14 complejos, uno por cada departamento.

Urquilla explicó que la razón de congelar la obra se debe a la tormenta Ida. ¿Por qué? El funcionario indicó que ya tenían la oferta de Estados Unidos de financiar la construcción del edificio que pretenden hacer en Usulután, pero dichos fondos fueron redireccionados para solventar las emergencias por las lluvias.

A partir de ese momento, subrayó el director general, "nos sacó de programación en términos del rumbo que teníamos que era convertir a Usulután en el primer escenario de Ciudad Mujer. Eso nos ha puesto una pausa en el camino".

Pero la "pausa" podría tardar unos tres meses o más, porque ahora hay otro escollo que deberá superar el proyecto Ciudad Mujer: la creación de una fábrica para elaborar los materiales de construcción.

Urquilla apuntó que "esta pausa que se nos ha generado nos ha permitido poner ciertos recaudos, poner el ojo en situaciones que no habíamos visto".

Casualmente, en el momento que deciden detener la obra, viene al país un arquitecto brasileño que les aconseja crear primero una "fábrica de equipos sociales" para preelaborar los materiales de construcción de los centros integrales, cuyo propósito es reducir los costos casi a la mitad.

La Secretaría de Inclusión le ha tomado la palabra al especialista brasileño y en estos momentos la prioridad es dicha "fábrica" antes que la edificación del complejo en Usulután, aunque Urquilla afirmó que una vez esté lista la fábrica de materiales podrían iniciar paralelamente la construcción de varios centros de atención para las mujeres. Y aseveró que el ahorro en los costos "es muy significativo", porque si antes cada edificio costaría $5 millones, ahora podría oscilar entre 3 y 4 millones de dólares.

"Se toma la decisión, por una razón financiera y de utilidad, generar mejor esta fábrica de equipos sociales", dijo Urquilla y matizó que eso no significa que será un sustituto de Ciudad Mujer, sino "un paso previo".

El funcionario aseguró que el método de la fábrica de equipos sociales "es una experiencia que se ha realizado en otros países", no obstante, sólo se refirió a Brasil. Dicho proyecto será conducido por la Secretaría Técnica de la Presidencia, indicó y aseguró que están en la etapa de ver en qué lugar lo harán, ya que por ahora barajan Zacatecoluca o Zapotitán, donde hay terrenos del Estado. Añadió que podrían ser técnicos brasileños los que asesoren en el proyecto.

Eso no sólo detendría el plan piloto de Ciudad Mujer, sino otros complejos prometidos en campaña en Santa Ana y Santa Tecla, donde también colocaron la primera piedra, pero de los cuales Urquilla no conoce detalles ni se hace responsable porque el único oficial es el de Usulután, afirmó.