Uso del tempate e higuerillo

El país puede producir 40,000 galones de biodiésel al día

» Sector generaría un alto número de empleos entre los productores

El higuerillo contiene un 47% de aceite. Se calcula que en El Salvador puede registrar ingresos de $131 por manzana. FOTOS EDH / ARCHIVO

La producción de biodiésel en el país es un proyecto "ganar-ganar", afirmó el director ejecutivo del Consejo Empresarial Salvadoreño para el Desarrollo Sostenible (Cedes), Luis López Lindo.

Y así parece demostrarlo el estudio que define un modelo de negocio para la producción y comercialización rentable de biodiésel en El Salvador realizado conjuntamente con el Servicio Holandés de Cooperación.

Entre las ventajas del sector Lindo destacó tres características: "En primer lugar, se trata de un modelo inclusivo, es decir, que permite incluir a un gran número de productores de escasos recursos en la cadena de valor. En segundo, no compite con la cadena alimentaria y, tercero, estamos convencidos de que puede convertirse en un nuevo polo de desarrollo para El Salvador".

El estudio pone de manifiesto las fortalezas y debilidades del país en su incorporación al negocio de producción de biocombustible a partir de la semilla de tempate y de higuerillo.

Según explicó el consultor responsable del estudio de mercado, Carlos Isaac Pérez, las empresas existentes en el país cuentan con infraestructura suficiente para producir 40,000 galones de biodiésel al día, lo que equivaldría al 6% de la demanda nacional total de combustible; sin embargo, en la actualidad sólo están a un 10% de su capacidad total. La principal razón de esta subutilización es la falta de materia prima.

Hasta el momento, el país produce unas 700 hectáreas de estos cultivos, la mayoría de ellas como parte del programa piloto impulsado por el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (Centa).

Pérez explicó también que para llegar a cubrir un 2% de la demanda de combustible del país, es decir, 4 millones de galones al año "sería necesario cultivar 12,000 hectáreas en el caso del tempate y 22,000 en el caso del higuerillo".

Una cosecha extra

Una de las claves de la sostenibilidad de este negocio es que los cultivos seleccionados, según enfatizaron los responsables del estudio, no sustituirán a los granos básicos, sino que se sumará como una cosecha adicional o se sembrarán "en aquellas áreas que no son aptas para otros cultivos pero sí para estos".

Según Pérez, las cifras de un productor puede percibir aproximadamente $350 por hectárea en la venta de la semilla y hasta $900 cada tonelada de aceite.

Para continuar desarrollando este sector, el informe destaca la necesidad de contar asistencia técnica y financiera para los productores, el aumento de la inversión privada y, lo más importante: contar con un marco regulatorio y una política nacional de biocombustible que establezca reglas claras. "Es importante establecer una política nacional de biocombustibles que diga hacia donde se quiere ir, cuánto vamos a cubrir del mercado y cómo se va a apoyar el crecimiento de ese mercado", recalcó Pérez.

Y añadió: "El país tiene que ser congruente con la búsqueda de energía renovables y la reducción de la dependencia de los hidrocarburos. Además, permitirá que los recursos que no se emplean en combustible se puedan dedicar a proyectos sociales".

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