Daboub, quien hará una gira por el Istmo, discutirá con los gobiernos y a autoridades locales las necesidades de corto y mediano plazo para enfrentar el problema del alza en los precios de los alimentos.
"Somos un aliado para ayudar a evaluar la crisis alimentaria en la región", dijo Daboub.
"Estamos enfocados en ayudar a aquellos en peligro", agregó.
La crisis global, provocada por una combinación de factores como malas cosechas, mayor consumo en países como India y China y la demanda de biocombustibles a partir de materias primas, amenaza 100 millones de personas en el mundo.
La décima parte del total -o 10 millones de personas- estarían concentradas en la región latinoamericana, afirmó Daboub, que citó datos del Centro de Investigación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El tema es particularmente importante en la región dado a que entre el 15 y 22 por ciento de la población vive en la extrema pobreza con menos de un dólar por día, estimó,
El organismo internacional intentará dar asistencia a los países en la tarea más urgente, tal es el caso de la alimentación de los grupos más vulnerables de la sociedad, como los niños y las personas mayores, indicó Daboub.
Encaminar la ayuda en las escuelas por medio de programas sociales sería una alternativa en el corto plazo; mientras que fomentar la financiación y el desarrollo de la agricultura local quedarían como objetivos futuros, aseguró.
Con eso, los gobiernos podrían estimular a los pequeños productores y invertir en la infraestructura para mejorar el transporte y bajar el costo de los productos, agregó.
Asimismo recordó que el Banco Mundial creó un fondo de un mil 200 millones de dólares para enfrentar la crisis alimentaria y 200 millones de dólares son destinados a donaciones.
Comentó que en la región, Haití recibió una donación de 10 millones de dólares, pero Honduras y Nicaragua, considerados entre los países más pobres, también estarían calificados para recibirlas.
Los demás países de la región tendrían la opción de recurrir a líneas de crédito más baratas, próximas a la tasa Libor, flexibles y con plazos más largos, expresó.