Hay más de 700 manzanas

MAG favorece cultivo de aguacate en fincas

» La demanda en el mercado local es muy grande, según los técnicos

Las plantaciones de aguacate se desarrollan en pocos años y la venta de sus frutos puede significar una óptima fuente de ingresos. Las autoridades agropecuarias brindan asistencia técnica a quienes estén interesados en establecer, desarrollar o mejorar plantaciones. FOTO EDH / MAYNOR RUIZ

Una considerable proporción del aguacate que se consume en El Salvador es importado, pese a que en el país existen las condiciones óptimas para desarrollar el cultivo.

En Chalatenango, muchos agricultores se dedican a plantar ejemplares de la variedad Hass y a la fecha se sienten complacidos con los resultados que obtienen.

Es un fruto de pulpa clara, tonalidades verde y amarilla y sabor suave, describe William Salguero, uno de los productores de San Ignacio al indicar que generalmente se consume fresco, aunque también se puede aprovechar para la preparación de ensaladas o puré.

Salguero es uno de los muchos agricultores que recibe asistencia técnica del programa Frutales, del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Como él, muchos que inicialmente veían con escepticismo la siembra del aguacate, hoy están motivados a continuar la práctica y de será posible extenderla para satisfacer parte de la demanda local.

Características

La variedad Hass es de fruto pequeño y a los 10 años de plantado puede dar más de 1000 frutos por cosecha.

Hay cerca de 270 manzanas cultivadas con este en San Ignacio, de acuerdo a voceros del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Este árbol puede plantarse, de acuerdo a las variedades, entre el nivel del mar y los 2500 metros sobre el nivel del mar.

El productor debe conocer las características de cada variedad para saber si se adaptan a las condiciones de suelo y clima.

Sequías prolongadas provocan la caída de hojas, lo que reduce el rendimiento. Además, el exceso de precipitaciones afecta la floración y fructificación.

En el terreno que sea plantado debe existir buena protección natural contra el viento que puede quebrar ramas, botar frutos o flores.

Además, el exceso de humedad puede ocasionar el desarrollo de algas o líquenes en las ramas y hojas, o favorecer la presencia de hongos que provocan enfermedades.

Para sembrar aguacate, los suelos más recomendados son de textura ligera, profundos, bien drenados.

Sin embargo, logra desarrollo en suelos arcillosos o franco arcillosos, siempre que exista un buen drenaje.

Normalmente la primera cosecha se obtiene a los cinco años y la cantidad de frutos depende en gran medida de la variedad plantada y los cuidados que cada árbol, reciba al inicio.

Por ello es conveniente que el productor busque asistencia sobre los programas más adecuados de fertilización y control de plagas y enfermedades, en las oficinas del MAG, CENTA u otras instituciones que dirigen sus esfuerzos la asistencia a productores agrícolas.

Una recomendación importante es que al adquirir los ejemplares que serán sembrados, se haga en establecimientos que garanticen tanto la calidad de las yemas utilizadas como el adecuado cuidado a los patrones usados en injertos.

De ello depende el óptimo inicio del cultivo.