Debido a la gravedad de las lesiones lo trasladaron desde Cinquera (Cabañas) al Hospital de Suchitoto. De ahí, lo refirieron al Hospital Bloom.
Los médicos le lavaron y curaron las heridas. Luego de estar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) lo trasladaron al servicio de cirugía plástica.
Santos entrará hoy a la sala de operaciones donde le sustituirán la piel quemada por una nueva, proveniente de cadáveres. La piel fue traída de Estados Unidos, por médicos del Hospital de Indianápolis y la Fundación People Helping People. Ellos trajeron unas 55 libras del tejido para injertarlas a unos diez menores que han sufrido quemaduras con líquido.
Manuel Bonilla, uno de los cirujanos del Bloom que apoyan la jornada de cirugía plástica, manifestó que el sábado seleccionaron a más de 40 infantes con labio y paladar hendido, deformación congénita en las manos o que padecen secuelas de lesiones por pólvora y quemados de gravedad. Algunos, como Alexander Cáceres de nueve meses, ya se le colocó ayer 30 centímetros cuadrados de piel nueva en la espalda y glúteos.
El tejido es conservado a una temperatura de 40 grados centígrados. Los médicos extranjeros pretenden instalar un banco de piel para hacer los injertos.