De acuerdo a las ultimas informaciones, el servicio fúnebre se lleva acabo en la iglesia del cantón San Isidro.
Esta noche, el ministro de Defensa, David Munguia Páyes, confirmó la presencia de los militares en la zona.
Más temprano, centenares de personas intentaban remover escombros luego que un alud sepultó hoy partes de esta población tras las fuertes lluvias provocadas por la tormenta tropical Ida.
"Fue como a las 2 de la mañana cuando se arreció la lluvia y la tierra empezó a temblar. Alerté a mi esposa, agarró a mi hijo y de pronto escuchamos un ruido. Reaccioné después en medio de las paredes de mi casa", relató a la AP Matías Mendoza, un poblador de la localidad. "Minutos después encontré a mi esposa y mi hijo en medio de escombros y gracias a Dios estamos vivos".
Mendoza, de 26 años, junto a su esposa Claudia y su hijo Franklin, de un año, sobrevivieron al alud de tierra y lodo que se desprendió desde el cercano volcán de Chichontepec y que atravesó la población de Verapaz, a unos 75 kilómetros al este de la capital en la región central del país, donde residen unas 3.000 personas.
Carlos López, portavoz de la Cruz Roja, dijo que al deslizamiento se unió el desbordamiento del río Acahuapa. Informes oficiales indican que unas 10 personas murieron en la zona y otras 60 están desaparecidas.
Mendoza tenía una pequeña cortadura en el pómulo derecho y recibió varias puntadas por socorristas que acudieron a la población. En algunas calles era imposible el paso debido a que había postes del tendido eléctrico derribados, enormes piedras, casas partidas por la mitad y repletas de lodo, y pedazos de camiones de carga enterrados.
"Fue algo horrible. Las piedras pasaron en medio de las casas y hasta levantaron el pavimento de las calles, dejando grandes hoyos por todos lados. Escuché gritos" en varias partes, agregó Manuel Meléndez, un poblador de 61 años que sobrevivió al desastre junto a su familia.
Mendoza y Meléndez vivían a pocos metros de distancia y sus viviendas fueron destrozadas. En medio de una pertinaz llovizna ambos ayudaban a remover escombros de una casa vecina, cubierta de lodo y piedra, donde según los pobladores habían escuchado gritos desde el interior. Socorristas de los Comandos de Salvamento les ayudaban.
Decenas de familiares que no sufrieron el percance salían de la población a bordo de camiones, y algunos incluso cargando sus pertenencias en hombros. El servicio eléctrico y el agua potable quedaron interrumpidos.