Baja tasa de mortalidad infantil

» Pese a los avances en salud materna e infantil, el país debe invertir aún más en el rubro

Evelyn Cortez no ha asistido a los controles de embarazo. Ella y su hija Melisa, de 3 años, viven en Valle de Jesús, San Fernando, Chalatenango.FOTO EDH / Omar Carbonero

La estrategia que implementa desde hace 10 años el Ministerio de Salud para evitar la muerte de niños de entre 22 semanas de gestación y menores de 5 años ya rinde frutos. Las tasas de mortalidad perinatal, neonatal, infantil y en menores de 5 años han disminuido en al menos una tercera parte, según datos de la Unidad de Información en Salud del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

El denominado "Plan Estratégico Nacional para la reducción de la mortalidad materna perinatal en El Salvador" podría hacer que el país logre cumplir el Objetivo del Milenio Número 4, el cual reta a los estados a reducir en un tercio la tasa de mortalidad en menores de 5 años antes de 2015.

Hace 15 años, en El Salvador morían 17 bebés menores de 28 días (neonatos), 45 menores de 1 año y 52 menores de 5 años por cada mil nacidos vivos. En 2007, el Ministerio de Salud registró 9 muertes de neonatos, 13 de menores de un año y 15 de menores de 5 años por cada mil nacidos vivos.

Esto indica que la tasa de mortalidad neonatal disminuyó en un 53% respecto a la tasa de 1993, por lo que la tasa de mortalidad infantil (menores de un año) se redujo en un 28% y la tasa de mortalidad en menores de 5 años decreció en un 29%.

Las cifras del Ministerio de Salud también revelan una disminución en el número de muertes registradas en el periodo perinatal, que se inicia a partir de las 22 semanas de gestación y concluye al cumplir el bebé siete días de nacido.

La disminución en las tasas de mortalidad perinatal también es evidente al observar lo ocurrido en la región oriental. Ahí, la regional del Ministerio de Salud, que comprende 84 municipios de los departamentos de La Unión, San Miguel y Morazán, ha registrado una disminución del 14% en el número de muertes perinatales ocurridas de enero a mayo del presente año, en comparación con las registradas durante ese periodo durante 2007.

Un cambio cultural

María Lidia Ventura dio a luz a sus primeros cinco hijos en su casa, asistida únicamente por una partera. Al término de su sexto embarazo, sola en casa, María Lidia sintió que se le rompía la fuente, pero siguió haciendo los oficios domésticos. Cuando su esposo volvió por la tarde, la encontró temblorosa y adolorida. Entonces, buscó ayuda para llevarla desde el caserío La Tejera, de Perquín, en Morazán, hasta el hospital nacional más cercano.

El único parto hospitalario de María Lidia Ventura tuvo un final feliz. Pero es consciente de que ella y su bebé podrían haber muerto de no haber ido al hospital.

Ahora ella es la presidenta del Comité de Apoyo de Tejera, y una de las líderes comunitarias que aconsejan a las más jóvenes para que acudan a los controles de embarazo a la Unidad de Salud y prefieran un parto hospitalario a uno en sus casas.

El Gerente de Atención en Salud a la Mujer y Niñez, Jorge Roberto Cruz González, explica que la salud del neonato está en relación directa con el control precoz de la maternidad, en sus palabras: "La salud y el bienestar de la madre es fundamental".

Por ello el personal de salud insiste en que las embarazadas se inscriban lo más pronto posible en la unidad de salud más cercana y acudan a los correspondientes controles. Esto se logra con el trabajo de los promotores de salud y ONG contratadas por el ministerio para visitar a las embarazadas en sus caseríos.

También se ha capacitado al personal de salud sobre las señales que indican cuando un embarazo está en riesgo y cómo reaccionar ante una situación de peligro para la madre y el bebé en gestación.

La estrategia para reducir las muertes maternas, perinatales e infantiles es bastante completa. Incluye elementos como la vacunación contra el tétano y la salud dental de la madre. Además se agregan estrategias que permitan garantizar la vida del recién nacido en caso de ser prematuros, de infecciones y asfixia, precisamente, los tres principales problemas de la salud perinatal y neonatal.

Pero quizá la herramienta más novedosa que se ha introducido durante los últimos años para cuidar la vida de madres y bebés ha sido la participación de la comunidad y la familia en el proceso. El director de la unidad de salud de Perquín, Erick Gómez, explica: "Ninguna mujer se ha embarazado solita. En el plan de parto se invita a que el esposo venga por lo menos a un control". En una cultura donde todavía algunos preferirían evitar que sus mujeres sean examinadas por un médico obstetra, esto es un reto.

Las cifras son alentadoras y el doctor Cruz González cree que no puede haber retroceso en lo que ya han logrado, pero es consciente de que falta aún más.