De un tiempo acá, los simpatizantes de los partidos han aprovechado el apogeo de los blogs y hacen de las suyas en estos espacios cibernéticos. Las guerras verbales y, en muchos casos, los comentarios subidos de tono son la carta principal. Allí cualquiera puede ingresar y opinar lo que quiera, contra quien quiera, para bien o para mal. No hay reparos ni mayor control salvo del administrador del sitio, quien decide qué dejar pasar y qué bloquear.
Algunos de los dueños de esas bitácoras, aunque se desligan de fines partidarios, admiten que sus comentarios, a veces, alborotan el panal, más cuando se trata de política, y eso genera una espiral de reacciones entre los cibernautas.
Mientras, los políticos convergen en defender que si bien son sitios libres no por eso debe haber abusos. Y están en favor de usar esa herramienta para fines partidarios (leer nota aparte).
Entre tanto, analistas como Kirio Waldo Salgado opinan que los blogs políticos pueden ser una herramienta electoral, pero se advierte del riesgo de estos espacios. "El peligro es que no sean realmente un medio de expresión bien intencionado. Muchos de esos mecanismos electrónicos se utilizan para desinformar, desorientar, denigrar y para desplazar algunas candidaturas y partidos de la contienda. Podría perjudicar la democracia si son para despotricar, y cuando eso se hace en función electoral todavía es más peligroso", opinó.
Similar postura tiene Francisco Zepeda, director del Centro de Opinión Pública de la Universidad Tecnológica, quien no duda de que es un medio para hacer proselitismo a través de Internet.
"Entre mayor difusión haya, es como un termómetro para los partidos sobre lo que le gente piensa, pero de gente intelectual. Es un fenómeno urbano", dijo.
No obstante, Zepeda y Salgado consideran que la influencia que los blogs puedan tener en el electorado no es significativo, porque aún son espacios poco populares y de limitado acceso.
A pesar de que estos sitios de encuentro cibernético no han logrado penetrar de gran manera en el electorado salvadoreño, ya comienzan a usarse como un medio alternativo a los diarios, televisoras y radios.
Frente a la impunidad que concede la Red cualquiera se pregunta: ¿podrían caer en lo ilegal?
Zepeda y Salgado sostienen que las expresiones sin control pueden rayar en lo ilegal y caer en los delitos de difamación, injuria o calumnia. Esto lo comparte un abogado consultado, aunque aclaró que el delito cibernético no está estipulado todavía en la ley penal.
Los "blogueros"Paolo Lüers, creador del blog "Siguiente página", opina que su espacio es más personal, pero considera que hay sitios que sí pueden llegar a tener influencia electoral, porque responden a "tendencias políticas".
Aunque se mostró escéptico en que las bitácoras políticas puedan incidir en la definición de una elección, está seguro de que se influye en los temas políticos. Tampoco le extraña que en la temporada preelectoral aparezcan blogs promocionados por los partidos políticos.
"Es una forma de decir algo sin poner la cara... para correr rumores es un instrumento fácil de usar y para campañas negras en tiempos electorales. Es peligroso. Hay insultos y puede haber desinformación", criticó.
Rafael Menjívar Ochoa, quien tiene su blog en Centroamérica 21, alegó que su espacio no busca influir en los electores, pero dice que existen otros sitios que tienen esa intención.
Y citó El Tenampa, que dirigen simpatizantes del FMLN y que, en su opinión, trabaja en pro de la imagen de Mauricio Funes, virtual candidato presidencial del partido farabundista.
"Los blogs sirven para lo que uno quiere que sirva. En mi caso son temas literarios y algunos políticos", dijo. Y también criticó el abuso de algunos espacios que se escudan en libertad de expresión para poner cualquier cosa.
"Ese es uno de los riesgos de la libertad de expresión", afirmó Juan José Martell, dirigente del partido Cambio Democrático (CD) que también tiene su blog en el sitio Hunnapuh.
Martell asegura que en su bitácora son responsables y respetuosos de lo que comentan y que la idea es hacer reflexionar a los electores. "No pretendemos decir verdades eternas. Hemos sido críticos con el Gobierno sin tocar la dignidad de nadie. Este medio ha democratizado la comunicación a nivel urbano, porque permite expresar los pensamientos", justificó el político.
Sin duda, los blogs políticos seguirán en esta campaña.