Estados Unidos

Salvadoreña triunfa como empresaria en Los Ángeles

La connacional es originaria de La Unión y se trasladó hacia Los Ángeles en 1983. Su empresa se llama Happy Tours

La salvadoreña atiende a un cliente de Happy ToursFoto hoylosangeles.com

Con seis oficinas distribuidas en cuatro ciudades y un centro de llamadas, la empresa Happy Tours se ha consolidado en el mercado a base de buenos precios para sus clientes y una atención personalizada, publica el portal hoylosangeles.com

"Ha sido fundamental el servicio al cliente y el trabajo honesto, velando para que el usuario no tenga ningún problema con su boleto", afirma Juanita Vigil, empresaria oriunda de La Unión, El Salvador.

Al llegar a Los Ángeles en 1983, Vigil comenzó a estudiar inglés, al mismo tiempo que trabajaba en una farmacia. En 1991 obtuvo su título en Manejo de Viajes en el Academic Pacific Business and Travel College.

"El plan era poner mi propia agencia, pero vine como empleada un año. Me pusieron a prueba una semana, pero desde el primer día hice ventas, poniendo en práctica lo que había estudiado, porque lo había hecho de corazón", revela.

A los dos meses se convirtió en gerente de la agencia. Por motivos familiares, Vigil decidió que se mudaría de ciudad junto a su familia. Al explicárselo al propietario del negocio, este dijo que vendería la agencia.

"Pedía una cantidad horrorosa [grande] de dinero. 'A usted se la doy por abonos', me dijo. Yo sabía que valía menos, pero era el costo de la oportunidad", manifiesta Vigil, quien se hizo cargo de la empresa a principios de 1992.

Invirtió 18 mil dólares de sus ahorros, y junto a dos empleadas emprendió la expansión de la agencia de viajes. En ese momento, registraban una venta aproximada de 38 boletos por semana.

En 1997, terminó de pagar la deuda de la empresa y se mudaron a un local más grande.

"Hemos tenido un crecimiento pequeño pero constante; hemos caminado paso a paso, no ha habido elevador", advierte Vigil, detallando que ahora tiene 40 empleados, quienes operan un centro de llamadas y seis oficinas en Los Ángeles, Bakersfield, Fresno y Las Vegas.

Vigil asegura que la empresa cuenta con controles internos para garantizar que todos los clientes reciban un buen servicio; cuando hay mucha demanda, ella misma atiende a los usuarios, como lo hacía en los inicios, para que nadie tenga que esperar mucho tiempo para recibir servicio.

"Les digo a los empleados que ser amable trae ganancias. Hay muchos clientes que cuando regresan de sus viajes nos traen recuerdos o comida de donde estuvieron; nos da pena, pero la gente es bien agradecida", indica.

La política de Happy Tours es ofrecer una asesoría completa al usuario, como los detalles específicos de equipajes, los permisos para menores de edad, la vigencia de pasaportes y la verificación previa de todos los documentos, para que el viaje sea como lo han planeado los clientes.

"Con este esfuerzo, el usuario queda contento y sigue comprando con nosotros. Si un familiar de ellos quiere un boleto, nos refieren. El cliente es nuestra publicidad", afirma Vigil.

Vigil está casada y es madre de tres hijos: Imer (26 años), Eunice (25) e Isaac (20). El mayor de ellos, con un título en Administración de Empresas de la Universidad de Loyola Marymount, maneja el 50% de la empresa.