Acidosis respiratoria: "Cuando el cuerpo no puede eliminar el dióxido de carbono"

Las personas que coexisten con enfermedades respiratorias o las deformaciones del tórax padecen también de acidosis tipo respiratoria, como consecuencia

Gabriela Baires Morán, de 21 años y quien ha lidiado con el asma desde los 9 años, recordó su primera crisis. Sus padres asustados al verla que no podía respirar con normalidad la llevaron a un hospital para tranquilizarla.

Gabriela sufrió tres ataques de asma, los cuales inflamaron sus vías respiratorias, tensionándolas para reducir la cantidad de aire a inhalar y exhalar el CO2 (Dióxido de carbono).

La joven tuvo que dejar las actividades físicas que le hacen sentir fatiga. También debe cuidarse en la temporada lluviosa para no resfriarse, pues eso le impide respirar con normalidad.

"Uno convive con la enfermedad. Se acostumbra a ella, pero uno debe saber que te hará daño", aseveró Gabriela.

Ella es optimista y no considera que el padecimiento de las vías respiratorias le impida alcanzar sus sueños.

La acidosis es una dolencia en la cual hay demasiado ácido en los líquidos del cuerpo, su causa se debe a una enfermedad base (respiratoria, dolencia muscular o diabetes).

"La acidosis respiratoria se presenta cuando hay demasiado dióxido de carbono (un ácido) en el cuerpo. Este tipo de acidosis generalmente es causada cuando el cuerpo es incapaz de eliminar suficiente dióxido de carbono a través de la respiración. Otros nombres para la acidosis respiratoria son: acidosis hipercápnica y acidosis por dióxido de carbono", explicó el médico Manuel de Jesús Marroquín, quien también es docente de la Facultad de Ciencias de la Salud, de la Universidad "Dr. José Matías Delgado".

Las causas de este tipo de acidosis se deben a las deformaciones en el tórax, como cifosis (defectuosa de la columna vertebral), lesiones torácicas, debilidad de los músculos en el tórax, enfermedades pulmonares (EPOC), obesidad y uso excesivo de sedantes.

EPOC, desconocida y sigilosa para fumadores

Tos crónica, expectoración, catarros repetidos y disnea (falta de aire, frecuentemente al hacer algún esfuerzo) son síntomas que deberían hacer consultar a un especialista.

"Diagnosticarla es muy fácil y barato, basta con una espirometría (que consiste en soplar a través de un aparato), no hacen falta ni pinchazos ni análisis", aseguró José Miguel Rodríguez, presidente de Neumomadrid en conferencia de prensa en España.

"Lo que sucede es que, muchas veces, el fumador achaca estos síntomas al tabaco, a que se hace mayor, y los ve normales. Pero no siempre lo son y la vida puede mejorar mucho con tratamiento", añadió.

Un ejemplo de este tipo de enfermedad es Roberto, diagnosticado hace 16 años: "Cuando me dijeron que padecía EPOC era una enfermedad desconocida. Yo no me asusté porque no le di la suficiente importancia y no hice todo lo que me dijeron los médicos. Ni siquiera dejé de fumar. Pero con el tiempo vi que no podía hacer una vida normal, no podía salir de casa porque me asfixiaba".

Ahora lleva consigo lo que él llama su "novia", un pequeño carrito que le provee de oxígeno cuando lo necesita, unas 16 horas al día con el tiempo normal y prácticamente 24/7 en invierno. (...) Puedo pasear cada mañana, hago mis ejercicios para moverme todos los días", agregó.

El invierno es uno de los grandes enemigos de los pacientes de la EPOC. "Cuando vemos que llega el frío se sufren crisis. Si nosotros nos cuidamos y nos tratamos con oxígeno, los antiinflamatorios y los inhaladores adecuados tendríamos que acudir menos al hospital", asegura Roberto. Y confiesa que antes de pasear a su "novia" era ingresado entre cinco y siete veces al año. En lo que va de 2014 todavía no ha tenido que pasar por urgencias.

Así es como Roberto y Gabriela sufren de enfermedades pulmonares. Ambos deben convivir con su enfermedad y buscar un equilibrio para que la acidosis respiratoria no les afecte tanto.

La importancia del pH en la acidosis

Según Marroquín, al no lograr la eliminación del CO2 del plasma sanguíneo se genera una disminución de pH (se vuelve muy ácida). Pero ¿qué es el pH? Es un baremo ideado para medir la alcalinidad o la acidez de una sustancia y el porcentaje de hidrógeno contenido en esa sustancia, es decir mide la cantidad de iones ácidos (H+) que hay en una sustancia, por eso sus siglas pH=potencial de hidrógeno. (Ver escala de pH).

Así que el equilibrio del pH en el corriente sanguíneo es elemental en la vida de todo ser humano, y debe mantenerse bajo los rangos de 7.35 a 7.40, pues una pequeña variación puede suponer dos consecuencias graves: un coma (pH de 7.1) o la muerte (pH de 6.9).

De acuerdo a su enfermedad base respiratoria (bronquitis, asma, neumonía, entre otras) y si es necesario se deberá determinar el nivel de pH por pH-metro.

Tratamiento médico

El tratamiento está orientado hacia la enfermedad pulmonar base (subyacente) y dependiendo de ella se podrá recurrir a: medicamentos broncodilatadores para contrarrestar algunos tipos de obstrucción de las vías respiratorias, ventilación con presión positiva no invasiva o un respirador (si se necesita) y oxígeno (si el nivel de éste en la sangre está baja).

La acidosis respiratoria severa es una emergencia médica. Busque asistencia profesional de inmediato si tiene síntomas de esta afección ó si presenta síntomas de enfermedad pulmonar.