Cigarrillos electrónicos, "tecnología saludable"

Investigadores aún estudian las sustancias que emite el dispositivo En 2012 se vendieron 3.5 millones de cigarros electrónicos, según investigadores

Esta es una alternativa para dejar el mal hábito de fumar, según el estudio su uso reduce la adicción al tabaco. foto EDH

Una encuesta revela que los usuarios de los cigarrillos electrónicos piensan que esos dispositivos son una alternativa segura al tabaco y un recurso para dejar de fumar.

Un equipo del Reino Unido encuestó vía Internet a unos 1.400 consumidores de cigarrillos electrónicos. El 76 % dijo que había comenzado a usarlos para no consumir cigarrillos de tabaco y un porcentaje mucho menor lo había hecho para dejar de fumar o mejorar su salud.

"Este estudio demuestra que la gente los está utilizando para dejar de fumar o abandonar el tabaco. Esta doble idea ya no se puede defender", dijo el doctor Michael Siegel, de Boston University, y que no participó del estudio.

El equipo de Lynne Dawkins, de la Universidad del Este de Londres, publica en Addiction que existen unas 100 marcas de cigarrillos electrónicos y que en 2012 se vendieron 3.5 millones de unidades.

Los autores elaboraron una encuesta de Internet a la que se podía acceder desde los sitios de Internet de dos fabricantes de esos dispositivos entre septiembre de 2011 y mayo de 2012.

Responder las preguntas no demandaba más de entre 15 y 20 minutos y lo hicieron 1.123 exfumadores y 218 fumadores de 33 países. El 16 % era de Estados Unidos y el 77 %, de Europa. El 70 % era varón.

Tres cuartos de los participantes dijeron que habían empezado a utilizar los cigarrillos electrónicos como una "alternativa total del tabaquismo" y el 22 % respondió que lo había hecho por "otros motivos", como la cesación tabáquica (7 %).

Un 86 % no había fumado cigarrillos comunes durante varias semanas o meses desde que había empezado a utilizar la versión electrónica o que la cantidad fumada había disminuido significativamente.

Los autores hallaron también que la mayoría de los participantes consideraba que su salud había mejorado con estos dispositivos. Sin embargo, Dawkins aseguró que se necesitan más estudios para conocer los efectos prolongados de los cigarrillos electrónicos.

Siegel dijo que no existe duda de que estos dispositivos son más seguros que los cigarrillos comunes, pero aclaró que aún preocupa la calidad de los ingredientes que producen el vapor que se inhala como el propilenglicol, que irrita las vías aéreas, y el formaldehído, cuya inhalación eleva el riesgo de padecer cáncer de pulmón y nariz. —REUTERS