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"Me considero una mujer afortunada"

Presentadora de televisión y conductora de radio, Roxana Webb ha logrado abrirse, y con éxito, un espacio en los medios de comunicación. Su trabajo le ha ganado el cariño y el respeto de los salvadoreños

Thania Urías tania.urias@editorialaltamirano.com Jueves, 7 de Marzo de 2013

Mucho antes que aprender a leer y escribir, Roxana ya sabía qué quería ser de mayor. Se paraba frente a su única hermana Cheriol —12 años mayor que ella— e imitaba a presentadoras de cadenas estadounidenses de televisión.

Mientras crecía Roxana rogaba a su madre que la llevara a los programas infantiles de televisión porque estaba segura de que ella tenía ese "algo" que haría que la contrataran.

Nacida el 29 de mayo de 1984 e hija de un filósofo y una médica, Roxana quiso trabajar en la televisión desde siempre. Empecinada en su objetivo consiguió su primer empleo en un medio de comunicación cuando todavía estaba en el colegio.

Tenía 17 años cuando fue a su primer "casting". Llegaron 300 personas, y solo eligieron 60; más tarde contrataron apenas a tres. Ella obtuvo así su primer trabajo como locutora de radio.

Sin embargo, Roxana quería más. Por eso se inscribió en la carrera de comunicaciones en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" y comenzó a tocar puertas en los canales de televisión. "Solo quería que me dieran una oportunidad", cuenta.

Y su perseverancia rindió frutos. A los 20 se convirtió en editora de noticias internacionales y presentadora del canal 33, y aunque asegura que no tenía ni el físico ni el estilo de las presentadoras de esa época, ella logró abrirse camino al demostrar sus habilidades.

"Yo no encajo en el estereotipo de la belleza salvadoreña que se maneja para la televisión... Sé que la imagen es importante en este medio, pero yo lo que quería era demostrar que tenía una cabeza y que pensaba. Quería ser más que una simple presentadora", explica.

Roxana asegura que para lograrlo no solo preparó su voz, para leer correctamente las noticias, sino que también entendió que debía empaparse de las noticias locales e internacionales, práctica que sigue haciendo todos los días.

Roxana, quien permaneció durante siete años en canal 33 como presentadora del noticiero estelar, reconoce que cuando ella comenzó en la televisión, los periodistas eran más hombres que mujeres, no solo en el canal, sino en todos los medios; también los puestos de jefatura estaban ocupados en su mayoría por hombres y ni siquiera cabía la posibilidad de que una mujer entrevistara a un político o a un funcionario importante.

Hoy, dice, las cosas han cambiado tanto en el canal 12, donde labora, como en el resto de los medios de comunicación.

"Ahora vemos mujeres en puestos de jefatura, hay otras dirigiendo programas de entrevistas; también hay mujeres que han abierto espacios en otras áreas. Las oportunidades para las mujeres crecen cada día más", dice orgullosa la presentadora.

"Las mujeres somos poderosas"

Roxana se considera una mujer apasionada, cualidad que asegura está presente en cada proyecto que emprende. Amante de los animales, participa activamente en tres instituciones que recogen gatos y perros abandonados. Ella misma posee dos: Bigotes y Nino, que adoptó de un refugio.

Aunque no sigue las tendencias de moda, a Roxana le gusta vestirse bien y adora los pantalones de mezclilla, especialmente los que poseen agujeros porque la hacen sentirse libre y relajada.

En su tiempo libre le gusta sentarse a leer de historia, del Medio Oriente y de abisal, la zona más profunda del océano.

Se confiesa soltera, aunque reconoce a una persona "especial" en su vida, y entre sus proyectos personales están formar una familia, viajar, estudiar idiomas y concluir una maestría.

Eso sí, no quiere dejar de ser presentadora, trabajo que disfruta al máximo y que asegura le permite hacer una de las cosas que más le apasiona: ayudar a otros.

La pasión, apunta, es el ingrediente principal para alcanzar cualquier objetivo. "Las mujeres tienen que ser apasionadas, tienen que descubrir qué es lo que quieren y cuando lo sepan, ser las leonas que cuando van a cazar no quitan su mirada del objetivo sino hasta que lo consiguen. Ser perseverantes, apasionadas y pacientes nos hará poderosas", concluye.