Ácido fólico en embarazo reduce riesgo de autismo

La vitamina tiene un gran impacto en los genes y la reparación del ADN del bebé

Las embarazadas deberían consumir alimentos fortificados con ácido fólico. foto EDH

En un estudio las mujeres que consumieron ácido fólico extra las semanas previas y posteriores a concebir fueron menos propensas a tener un bebé autista.

Dado que la deficiencia del ácido fólico está asociada con las malformaciones del cerebro y la médula espinal, la Comisión Especial de Servicios Preventivos de EE.UU. (USPSTF) recomienda que las mujeres en edad reproductiva consuman suplementos diarios con la vitamina B.

El nuevo estudio "aporta otro motivo para consumir ácido fólico, además del efecto preventivo que conocemos contra los defectos del tubo neural", indicó el doctor Pal Suren, del Instituto Noruego de Salud Pública. "Destaca la importancia del consumo temprano, preferentemente antes del embarazo", aseveró.

Los CDC estiman que uno de cada 88 niños estadounidenses tiene un trastorno del espectro autista y esa cantidad creció en los últimos años, aunque se desconoce si es porque hay más niños afectados o si los médicos detectan mejor el autismo.

El estudio no prueba que la deficiencia de ácido fólico en las embarazadas provoque la aparición del autismo ni que altas dosis de la vitamina puedan prevenirlo. Y el equipo tampoco detectó efectos del ácido fólico en otros trastornos del espectro autista, como el síndrome Asperger.

El equipo siguió a unas 85.000 mujeres y a sus bebés. Cuando las mujeres estaban en la mitad del embarazo, informaron qué suplementos o vitaminas habían utilizado unas semanas antes y a los dos meses del embarazo, que es cuando el ácido fólico tiene su máximo efecto.

Entre los tres y 10 años, 270 niños tenían un trastorno del espectro autista diagnosticado, incluidos 114 con autismo.

El equipo halló que uno de cada 1.000 bebés de las mujeres que habían consumido ácido fólico al principio del embarazo era autista, comparado con dos de cada 1.000 del grupo de mujeres que no había utilizado la vitamina. No hubo relación entre el consumo de aceite de pescado y el riesgo de autismo.

Eso sugiere que algo en el ácido fólico influiría en el riesgo de desarrollar autismo.

"Nuestro mayor problema es cómo saber si se trata del ácido fólico o de una madre que cuida más su salud", dijo Cathrine Hoyo, que investiga sobre el uso de suplementos con ácido fólico en el Centro Médico de Duke University. —REUTERS

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.