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José Ramón Ayllón: "La educación es una herramienta que antepone límites"

El filósofo, pedagogo y escritor español también ve la libertad como algo que los seres humanos deben de saber orientar para ser fieles a los valores de la vida

Juan José Morales tendencias@eldiariodehoy.com Lunes, 20 de Agosto de 2012

Lograr la plenitud de las generaciones contemporáneas para tener un futuro más optimista es una de las aspiraciones de los padres de familia con sus hijos. No solo porque se trata de una cuestión de responsabilidad, sino que permite desarrollar un sentido educativo que va de la mano con la formación a corto y largo plazos.

Estas son algunas ideas que durante una entrevista con El Diario de Hoy compartió el académico, pedagogo y escritor español José Ramón Ayllón, quien además sugiere una instrucción con disciplina para encausar la libertad y racionalidad del individuo.

Da la impresión de que hoy los padres luchan por formar a sus hijos mientras que la sociedad parece deshacer este trabajo. ¿Cómo explicar esa paradoja?

—Un punto de partida es desglosar la idea de que hoy los niños y adolescentes están inmersos en una época donde existen demasiados distractores y pocos referentes formativos. Y a esto hay que añadirle que los padres provienen de generaciones donde a la educación no se le dio un papel determinante para tener sociedades con mayores niveles de conocimiento. Esto ha marcado una fuerte brecha y una carencia de herramientas para transformar este esquema.

¿Es posible enseñar a educar, o acaso es un proceso por contagio?

—Ambas son admisibles, pero un punto lleva a otro. No es aceptable que un padre quiera inculcar un hábito favorable a su hijo cuando él no predica con el ejemplo. Pero también los centros formativos, llámense escuelas, colegios y universidades, no comparten un mínimo de conocimientos antropológicos a sus educandos para tener una noción de lo que es el ser humano en sociedad. Porque una cosa es el hombre como especie aislada, otra con su rol y responsabilidad ante los otros.

Entonces el modelo actual de familia parece que está fracasando...

—No creo que ese sea el problema porque la relación padre-madre-hijos es algo natural que no es indisoluble y de por sí la propia existencia de la familia empuja a educar para lograr asentar las bases de la cohesión social. Obviamente hay contracorrientes que buscan transgredir esta premisa, como las ideologías de genero, y es ahí donde hay que estar atentos para saber qué inspiración formativa acoger.

¿La tecnología está condicionando la educación? ¿Somos homo sapiens u homo videns?

—Hemos alcanzado cierto nivel de conocimiento que se pone en evidencia en la facilidad de información y recursos, pero si todo esto no se pone al servicio de una mejor educación es como estar desarrollando algo para los estímulos y la autocomplacencia.

¿Cuáles son las claves educativas?

—Primero, todo padre debe de ser exigente para que el niño o adolescente no construya una versión caprichosa de sí mismo. Y segundo, no obligar a que se adquiera y desarrolle un modelo que no es de su agrado. Es así como se distingue entre la conciencia y los sentimientos, aspectos que no riñen entre sí, pero que deben de ser diferenciados para lograr la excelencia.