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El riesgo de no borrar las "cookies"

Algunas empresas las usan para espiar a clientes potenciales

Tomás Andréu Twitter: tomazs_andreu Viernes, 3 de Agosto de 2012

Amparada en la privacidad de Internet, toda una rama de la industria de la publicidad se dedica a recolectar información. De hecho, toda la que puede sacar de una persona navegando por la web, sin importar que ésta lo quiera o no.

Es lo que se llama "rastreo de datos", mediante el cual las empresas tratan de producir un perfil del usuario.

Si este rastreo se limita a hacer su tarea anónimamente, sólo será molesto. Pero si el usuario es identificado y se registra sus elecciones por Internet, entonces las cosas toman otro color.

Esta actividad se basa en los llamados "cookies" ("galletitas"), miniprogramas que se alojan en un PC y se encargan de que el usuario sea reconocido por diferentes páginas y servicios en la red. "Las redes de publicidad toman nota del comportamiento del usuario y lo marcan con un número de identificación reconocible mundialmente", dice el experto alemán en protección de datos Christian Krause.

"Usuarios que tengan ese número en su PC serán a partir de ahora reconocibles en cualquier momento".

Así, por ejemplo, una tienda online puede saber qué páginas web se ha visitado y qué se ha hecho allí. La confección de una publicidad personalizada se convierte así en un juego de niños.

El peligro surge cuando se visita una página web en la cual hay que dar el nombre para poder entrar, como lo exigen redes sociales como Facebook o Google+.

"El problema está en que los datos se ordenan entonces bajo ese nombre", dice Thilo Weichert, jefe de la agencia de protección de datos del estado alemán de Schleswig-Holstein.

Un asunto preocupante, porque estos perfiles de navegación ordenados por nombre no sólo podrían ser usados por empresas de publicidad sino también por firmas que, por ejemplo, pretenden investigar los antecedentes de un postulante a un empleo o someter a prueba la solvencia de un cliente, todo a espaldas del afectado. Además, también hay organismos estatales que siguen el rastro de usuarios en la web.

¿Qué hacer?

La revista alemana de computación "c't" recomienda borrar tras cada sesión en Internet todos los archivos temporales, tanto los cookies como el historial de exploración.

Esto lo permiten casi todos los navegadores. En Firefox, por ejemplo, se puede determinar el borrado automático de los cookies tras cada sesión.

Esta estrategia, no obstante, sólo sirve contra cookies normales. Porque las empresas publicitarias online utilizan actualmente los llamados "flash cookies", que pueden ser anidados en el PC independientemente del navegador, señala el experto Krause. Estos cookies se pueden desactivar con el gestor de ajustes del programa Flash Player.

Otro programa es Ghostery, que ofrece protección contra ataques de espionaje. Existe en versión para todos los navegadores y muestra qué programas de rastreo y redes de publicidad hay que seguir y bloquear en la computadora.—DPA