
Tartamudez se supera con terapia física y sicológica
Max González, mejor conocido como "El Gordo Max", se ha ganado la simpatía de muchas personas al trabajar como presentador de televisión y como locutor de radio, pero la gran mayoría de sus admiradores ignora que González se logró sobreponer a un obstáculo que podía haber impedido su éxito.
El gordo Max es una de las personas que ha superado la tartamudez. Su constancia y deseo de recuperarse le han ayudado a sobreponerse al problema en un 90%.
Como él hay muchas personas que han superado este padecimiento y también han apartado todo temor y vergüenza para tratarse.
Este problema es curable, pero se necesita de una buena evaluación médica, terapias de lenguaje y de mucho esfuerzo personal para obtener fluidez al hablar e impedir continuar con el problema de por vida.
La tartamudez es un trastorno del lenguaje por el cual la persona repite o prolonga sonidos, sílabas o palabras. Este defecto entorpece gravemente la comunicación y la calidad de vida de las personas.
Según la Asociación Americana de la Tartamudez, la mayor parte de población que padece este mal son los niños y adolescentes. Aproximadamente uno de cada 20 niños la desarrollan.
Los adultos también tienen probabilidades de sufrir este mal, aunque con menos probabilidades.
Los efectos sicológicos que acompañan este padecimiento pueden ser severos y afectar el estado de ánimo de la persona de forma continua.
Además la tartamudez es un padecimiento muy estigmatizado, donde continuamente se cuestiona la inteligencia y la habilidad emocional de la persona.
Para los especialistas existen tres tipos de tartamudez. El primero es el de ritmo, que consiste en alteraciones donde ocasionalmente se repiten sílabas o palabras una o dos veces. Estos trastornos ocurren frecuentemente entre los 12 y 18 meses, y los cinco años, pero tienden a aparecer y desaparecer.
Luego sigue la tartamudez moderada, en donde se repiten sonidos más de dos veces. En esta etapa se evidencia tensión y dificultad en los músculos faciales, especialmente alrededor de la boca.
El tercer tipo es la tartamudez severa, en donde ya hay un esfuerzo considerable al hablar. En esta fase son más frecuentes bloques completos de frases, pero con problemas de fonética y gramática muy serios.
Según el Instituto de la Sordera y Trastornos de Comunicación de Estados Unidos, otra forma común de tartamudez es neurogénica. Los trastornos neurogénicos surgen de los problemas de las señales que se transmiten entre el cerebro y los nervios o los músculos.
En este tipo de tartamudez el cerebro no puede coordinar adecuadamente los diferentes componentes del mecanismo del lenguaje. También podría surgir luego de un accidente cerebrovascular u otro tipo de lesión cerebral.
Además también existe la tartamudez sicogénica, la cual se origina en la mente o en las actividades mentales del cerebro, tales como el pensamiento y el razonamiento. Considerando que alguna vez se pensó que la causa principal de la tartamudez era sicogénica, hoy en día se sabe que esta causa sólo representa una pequeña parte de los casos de tartamudez.
Debido a todo esto es necesario que alguien que tartamudea busque ayuda lo más pronto posible para iniciar un tratamiento adecuado. Si es el caso de un niño los padres deben estar atentos a cualquier síntoma anormal que presenten sus hijos.
Diagnóstico
El tartamudeo en general es diagnosticado por un fonoaudiólogo, un profesional que está educado especialmente para evaluar y tratar a individuos con trastornos de la voz, el habla y el lenguaje.
El diagnóstico se basa generalmente en la historia del trastorno, como por ejemplo cuándo se notó por primera vez y bajo qué circunstancias, así como una evaluación completa del habla y las capacidades del idioma.
Según la doctora Sara María Alfaro, especialista en terapias de lenguaje, una evaluación neurológica es de mucha ayuda.
"Cuando los pacientes acuden a especialistas en rehabilitación lo primero que se hace es una evaluación para determinar la gravedad de su padecimiento y así aplicar una terapia adecuada", explica la doctora Alfaro.
El tratamiento de ese trastorno va a depender de la etapa en la cual se encuentra. Se calcula que las dos terceras partes de los niños con alteraciones en la fluidez al hablar las superarán espontáneamente, sin necesidad de tratamiento o con pocas sesiones con un especialista, pero es indispensable saber si se trata de alguien con riesgo futuro de tartamudez.
Si los pacientes son niños y se confirma el diagnóstico se debe comenzar un tratamiento antes de los seis años, cuando el lenguaje todavía no está consolidado. A esta edad el cuadro clínico puede revertirse completamente.
Si la persona es adulta, las constantes terapias ayudan considerablemente.
No hay que olvidar la ayuda sicológica, que necesariamente tiene que ir acompañada de la terapia física.
Los ejercicios
Hay una variedad de tratamientos disponibles para la tartamudez. Cualquiera de los métodos puede mejorarla.
Para la doctora Alfaro cada terapia puede durar de 30 a 45 minutos, dependiendo del problema.
Si el trastorno no es severo se sigue una terapia de estimulación de los músculos de la cara a través de juegos, o repeticiones de palabras para que se escuchen.
La especialista también aclara que las terapias son personalizadas para cada paciente y padecimiento. Las personas que han sufrido derrame cerebral también necesitan un tratamiento especial que se determinará mediante exámenes.
Los fonoaudiólogos recomiendan actividades de intervención del lenguaje en donde se utilizan fotos, libros, objetos o eventos actuales para estimular el desarrollo del lenguaje. El terapeuta también puede pronunciar correctamente las palabras como ejemplo y utilizar ejercicios de repetición para fortalecer el habla y los mecanismos del lenguaje.
También existe la terapia de la articulación, que emplea ejercicios de sonidos e incluyen la pronunciación correcta de sílabas por parte del terapeuta, generalmente durante actividades de juego.
El profesional le demostrará físicamente al niño cómo emitir ciertos sonidos como el sonido de la "r" y cómo mover la lengua para producir ciertos sonidos.
Otro tipo de terapia es la oral y la motora de la alimentación, en donde se utiliza una variedad de ejercicios, incluyendo el masaje facial, y movimientos para ejercitar lengua, labios y mandíbula.
Para la Asociación Americana de Tartamudez, la eficacia de los diferentes tipos de tratamiento es efectiva, pero también está siendo examinada, además se están desarrollando nuevos tratamientos para ayudar a todos lo que padecen de esta condición.

