
Cuando la disciplina se llama Ramón Sánchez
El jugador de CD Metapán sostiene que una alimentación equilibrada y la constancia en el ejercicio físico son claves para triunfar
Alcanzar el sueño de toda la vida y colarse entre los mejores no es gratuito, tampoco es un regalo al azar caído del cielo. Todo lo contrario: es un esfuerzo que se construye las 24 horas del día, aun en las horas de sueño. Ejemplo de lo anterior es el jugador Ramón Sánchez, quien es miembro del Club Deportivo Isidro Metapán.
Cuando tenía seis años no se imaginó que seis años después saldría del país con la selección sub 12 a Uruguay y que luego formaría parte de preselecciones sub 15-17, y que a los 16 años jugaría en tercera división profesional. Pero hubo un momento en que se dio cuenta que lo suyo era el fútbol y había que profesionalizarse.
Entonces el mediocampista de Isidro Metapán le dio la mano al régimen alimentario y a las bondades del ejercicio muscular. Hasta el día de hoy, la disciplina lo mantiene entre los futbolistas más destacados de la escena nacional.
Durar 90 minutos sobre la cancha y dar lo mejor sí mismo requiere estar en óptimas condiciones. Sánchez lo logra manteniendo una dieta sana y a la altura de sus exigencias futbolísticas.
"Él es todo un profesional. No hay necesidad de monitorearlo. Él hace tres pasos importantes: buen descanso, un buen entreno y una buena alimentación, por eso él siempre está al ciento por ciento", afirma René Ramírez, preparador técnico de Metapán.
Durante una competencia consume muchas pastas, carbohidratos y proteínas sin dejar de lado la ingestión de mucha agua. Antes, durante y después de cada ejercicio, el consumo de agua juega un papel crucial en la alimentación del futbolista.
"El deportista necesita un cuerpo bien entrenado y bien nutrido a través de una correcta y equilibrada alimentación. Ello contribuirá a que el futbolista se mantenga en buen estado de salud y aprovechara sus capacidades físicas al máximo", dice Sánchez.
La buena alimentación y el consumo de agua no bastan. Existen otros hábitos que deben eliminarse en la vida futbolística para no claudicar en el camino del buen rendimiento y la competitividad, por ejemplo comidas con exceso de grasa y carnes rojas, porque desencadenarían una inesperada indigestión. El tabaco, el alcohol u otras drogas.
Sobre relaciones sexuales hay que hacer unos días de sacrificio. "Hay que tener periodos de abstinencia cuando se está en competencia", reconoce el futbolista.
También es necesario una buena masa muscular para pararse con toda propiedad en el terreno de juego. Es vital desarrollar zonas específicas del cuerpo.
"Los principales músculos son los de piernas y glúteos; complementariamente se deben hacer ejercicios de tórax y brazos", recalca el seleccionado salvadoreño.
El deportista hace hincapié sobre las horas de sueño. Deben ser ocho horas mínimas. En tiempos de competencia deben rondar las 10 horas para estar al máximo a la hora de un partido. "Mantener esa rutina lleva al éxito y a ser un profesional de verdad como en otros países lo son ya. Ellos se manejan así sin ningún problema en su vida diaria", dijo.

