
La tecnología NFC apunta a transformar el consumo
Funciona a través de un campo magnético en móviles y otros dispositivos
Uno de los más grandes desafíos de la tecnología siempre ha sido cómo romper las barreras del espacio. Así surgió el infrarrojo, luego el bluetooth y hoy la comunicación NFC (Near Field Comunication), una plataforma de corto alcance que permite el intercambio y la generación de contenidos entre móviles y tarjetas inteligentes.
Su funcionamiento se basa en la inducción de un campo magnético en el dispositivo, gracias a una microantena de espira que solo funciona en un rango que no sobrepase los 20 centímetros. Esto justifica su seguridad y la rapidez en la transmisión de datos.
Según Gregory Hidalgo, especialista salvadoreño en esta tecnología, el mundo de los negocios y el comercio es donde el medio NFC puede expandirse, ya que permite atraer más clientes y sobre todo crear un valor agregado a los productos y servicios de rigor.
"NFC le apuesta a la experiencia, como el caso de los monederos digitales en Estados Unidos. Acá en el país el potencial está en que los usuarios encuentren contenido ampliado con sus celulares en estantes de supermercados, taquillas o paradas de autobuses con solo acercarlo. Es algo vanguardista", afirmó Hidalgo.
En este sentido, el entorno inmediato —lo real— genera contenido digital, atrayendo así a más personas a determinada marca.
"Lo interesante de la propuesta NFC es que se va recolectando información y generando una bitácora que puede compartirse con otros dispositivos similares como si se tratase de una red social, lo cual genera posicionamiento", enfatizó el especialista.
Hay que añadir que Google Wallet es una propuesta a gran escala para universalizar esta herramienta, sobre todo como forma de pago, mientras que Apple en su próximo iPhone podría incluir un dispositivo Qualcomm NFC para entrar de lleno a esta futurista carrera de versatilidad.
Hidalgo concluyó que es importante sumar al impacto de la tecnología bajo un esquema de "negocios sociales", donde la recomendación pese más que la publicidad.

