
El hospital de los libros
Miles de ejemplares con valor histórico deben ser preservados y conservados. La mayoría de estos libros son sobrevivientes de dos terremotos, en 1873 y en 1986, con este último el edificio en que se encontraba la biblioteca quedó destruido, por los que solo algunas de las publicaciones fueron recuperadas
Este es el hospital de los libros", dice Gladis Corina Durán a los alumnos de un centro escolar de occidente que realizan un recorrido para conocer las instalaciones de la Biblioteca Nacional de El Salvador "Francisco Gavidia", mientras entran a un cuarto iluminado con luz suave ubicado en el sótano del edificio, el cual en el pasado fue utilizado para la reproducción de microfilm. El espacio es de antaño, como el edificio de dos plantas que alberga todos los libros que la Biblioteca tiene a disposición de los lectores.
Ante la mirada curiosa de los jóvenes Yolanda Molina, arquitecta, restauradora y voluntaria, repara las páginas de un libro antiguo con ayuda de unas pinzas, pega y papel japonés, el cual es libre de ácido.
Este es el proceso de restauración de los libros, una tarea que se desarrolla en el área de conservación de la Biblioteca capitalina.
En este departamento, donde trabajan solo cinco personas protegidos con mascarillas, se realizan los procesos de encuadernación de periódicos y la preservación, conservación y restauración de libros.
La primera tarea consiste en convertir en tomos por cada mes todos los periódicos comerciales y oficial publicados a nivel nacional.
En cuanto a preservación se pretende detener el deterioro de los ejemplares antiguos, para ello los libros son colocados en cajas protectoras conocidas como "cajas verdes". Estas están hechas de cartón y tela.
Con la conservación se previene que los libros se dañen y con la restauración se pretende devolver la originalidad del libro, restaurando las partes dañadas con diferentes materiales como el papel japonés. Según Durán, se utiliza este papel por la facilidad que presenta para adherirse al original con la ayuda de un pegamento con PH neutral.
El material utilizado en la restauración fue donado por Suecia, y aunque hay disponibilidad para restaurar durante cinco años más el convenio ya no fue renovado para su continuidad.
En la Biblioteca Nacional se encuentran libros de gran valor histórico, en especial los de la Colección Lambruschini, la que marcó el inicio de la Biblioteca. Ésta consta de libros publicados entre 1500 - 1800.

