
"Los Estados modernos usan la tecnología para llegar al ciudadano"
Según el español Ignacio Criado, la gestión pública debe de usar la web 2.0 para ser más democrática
Desde hace varios años, los conceptos de gobierno electrónico y administración digital forman parte de un ideal para modernizar la labor del Estado y reducir su carga burocrática para mejorar la atención ciudadana y transparentar la acción de las instituciones gubernamentales.
En este sentido, el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid y Doctor en Ciencia Política y Administración Pública, Ignacio Criado Grande, brindó una entrevista a El Diario de Hoy en su reciente visita al país y expuso varias ideas sobre el papel de la tecnología dentro del gobierno y sugirió algunas estrategias para adoptarla y así lograr la eficiencia y la calidad en pro de los ciudadanos.
Históricamente los gobiernos han construido su sentido de responsabilidad con la población creando muchas instituciones y aumentando la burocracia, ¿existe todavía esa lógica en muchos Estados?
—Si, porque se trata de una cuestión de paradigmas de la cultura política donde siguen vigentes el hermetismo y la falta de información real, oportuna. Pero más allá de esto, cada ministerio o autónoma tiene una idea de trasparencia que no siempre encaja con las demandas globales de la sociedad y es ahí donde la tecnología juega un papel a favor de la democracia participativa.
Se refiere entonces a una nueva lógica de servicio público...
—Claro, porque solo así se puede recuperar el papel del ciudadano en el proceso de la toma de decisiones. Las redes sociales son uno de varios canales para coproducir servicios públicos y mostrar la información como un recurso para juzgar el trabajo del Estado. Es ir más allá.
En El Salvador, antes del boom de las redes sociales se hablaba poco de transparencia. Hoy incluso hay una ley donde se le obliga al Estado a crear portales web 2.0 para "acercarse" al ciudadano, ¿es un avance?
—Por supuesto, es un paso que muchos países han dando pero es apenas el primer eslabón para aprovechar el poder que adquieren los ciudadanos al saber emplear la tecnología. En otras palabras, poder convertirse en "accionistas" de la administración pública e incorporar nuevos elementos de medida y presión social.
Parte de esta conducta colectiva es la que se ve cuando un usuario de Facebook publica algo que le indigna o participa en la generación de contenido noticioso...
—Y no solo eso, también está a la espera de una constante negociación con la diferencia de que la contraparte de gobierno, aun creando portales para acercarse al ciudadano, es indiferente, o al menos no le da suficiente importancia a la web 2.0
¿Qué tipo de herramientas tecnológicas se pueden implementar para adoptar la administración digital?
—Hay varias propuestas para favorecer los diversos órganos del Estado. Por ejemplo, en el sector justicia, la implementación de expedientes y folios electrónicos y la apertura de una base de datos delictivos es fundamental para agilizar procesos judiciales, junto con la implementación de firmas electrónica para presentar reclamos ante diversas instancias o realizar inscripciones en el padrón municipal
Todo esto requiere inversión. ¿Qué es primero, el capital económico o el cambio de cultura de gestión pública?
—Definitivamente lo segundo por la sencilla razón de que hay que comenzar a ver la tecnología como algo productivo, no solo como un medio de ocio negativo. Y por ende es crucial reducir la brecha entre los "nativos" y "migrantes" digitales. Para eso hay que acercar más estos recursos y fomentar la educación y la innovación.
¿Y la seguridad cibernética?
—Hay que tomarla en serio porque también el gobierno electrónico puede convertirse en un blanco para grupos malintencionados. Por eso debe de existir unificación y administración mutua en la web 2.0.

