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Redescubriendo la dislexia

Esta condición afecta a miles de niños y adultos, que no saben que la poseen. Es un problema de aprendizaje que dificulta la lectura, la retentiva y la conducta

Texto: Alfredo García Fotografía: EDH Sábado, 16 de Junio de 2012

Antes de regañar y castigar a su hijo o alumno por no poner la atención necesaria para aprender a leer, es fundamental que se descarte si no se trata de un caso de dislexia, una condición aún poco conocida en el país pero que es mucho más frecuente de lo que se cree.

La dislexia es definida por la Federación de Neurología como un trastorno que se manifiesta por dificultades en el aprendizaje de lectura a pesar de existir una instrucción convencional, buena inteligencia y buenas oportunidades socioculturales. En muchos casos va acompañada también por dificultades en la escritura y el cálculo.

Con la dislexia, además, se ven afectadas habilidades relacionadas con la memoria a corto plazo y la percepción del orden.

Según explicó Yolanda Pando Oliaga, especialistas en fonoaudiología, y directora del Centro Fonoaudiológico Integral (Cefoi), existen dos grandes tipos de dislexia; la primera es la adquirida en la juventud o adultez por una lesión cerebral. La segunda se define como dislexia de desarrollo o evolutiva, que se identifica en los niños.

La dislexia evolutiva se subdivide en periférica y central.

"Numerosos estudios afirman la condición heredada de la dislexia, aunque no está 100 por ciento comprobado. Lo importante es saber que el cerebro de los disléxicos funciona diferente, formando redes neuronales atípicas. También se sabe que los disléxicos utilizan otras partes del cerebro menos eficientes en relación a los lectores típicos", explicó Yolanda Pando.

Cuando se presenta en los niños muchas veces es confundida por sus padres y maestros con una actitud de rebeldía, distracción o mala conducta escolar. El niño al ser mal diagnosticado recibe castigos y presión para hacerlo cumplir con las metas establecidas por el sistema tradicional, según el portal www.psicopedagogía.com.

Una señal de la dislexia evolutiva descritas por Pando Oliaga es notable cuando el niño invierte algunas letras o sílabas dentro de las palabras o confunde palabras cortas parecidas visualmente (Ej.: sol por col), o cuando al intentar leer se omiten sílabas.

Debido a la poca información que existe sobre esta condición en el país, los padres y los maestros de niños de preescolar deben poner atención a su historia familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos, otros familiares).

El artículo de psicopedagogia.com agrega que en niños de 9 años o menos se presentan comúnmente problemas como particular dificultad para aprender a leer y escribir, persistente tendencia a escribir los números en espejo o en dirección o orientación inadecuada, dificultad para distinguir la izquierda de la derecha, dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener secuencias (los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año, etc.), falta de atención y de concentración, frustración y con todo esto un posible inicio de problemas de conducta, describe la página web.

Cuando un adulto padece dislexia se presentan señales como tendencia a la escritura descuidada, desordenada y en ocasiones incomprensible, inconsistencias gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior, dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general, aversión a la lectura y la escritura, entre otras.

Se cree que la dislexia afecta a alrededor del cinco por ciento de la población en edad escolar, indicaron en un estudio reciente los investigadores de la Universidad de Pagua, Italia, y anotaron que el niño disléxico típico podría leer el mismo número de palabras en un año que un buen lector lee en dos días.

Tratamiento

La directora del Cefoi, Yolanda Pando, explica que "existen varios modelos de intervención, desde el evolutivo, cognitivo, desarrollo del conocimiento fono y metafonológico. Pero lo más importante es crear destrezas que permitan al niño ejecutar las asociaciones sonido-palabra de forma automática, y desarrollar las dos rutas que intervienen en la lectura; la ruta fonológica y la ruta léxica".

"Para los madres y maestros es fundamental informarse sobre qué es la dislexia y sus implicaciones en la escuela", agregó Pando.

Los especialistas hacen énfasis en que la dislexia no es una menor capacidad intelectual. Además es importante fortalecer el autoestima del paciente y hacerle entender que aunque su proceso de aprender sea diferente o tal vez un poco más difícil sí tiene la capacidad para hacerlo. (Más información en Cefoi, Tel.: 2560-7088, www.cefoi.com).