
Distinción frente al clima
Las colecciones de moda preotoñal brindan una clara visión de cómo se pueden llevar botas y botines; especialmente en días lluviosos como los que se aproximan
Qué mejor excusa que la lluvia para sacar del armario aquel par de botas o botines que nos encantan. Los diseñadores de Milán, Londres y Nueva York hicieron sus apuestas y dieron una lección de cómo un par de botas se vuelve el aliado contra la humedad y un buen accesorio que realza la visión de conjunto.
Entre las colecciones preotoñales encontramos la de Alexander McQueen, firmada por Sarah Burton. Las prendas, que nos llevan a la estética del siglo pasado, hacen énfasis en las caderas y los hombros. Las faldas amplias y cortas se complementan perfecto con botines de cuero, de plataforma. Algunos de ellos retro, con múltiples ojales para las cintas.
Por su parte, la marca neoyorquina J. Mendel acentuó la belleza de sus piezas asimétricas con botines de cuero al tobillo. Estos se vieron aparejados con conjuntos de faldas rectas y blusas ajustadas al cuerpo.
En Milán, Moschino Cheap & Chic se distinguió por su encanto fresco. Sin tomarse las cosas muy en serio, combinó camisetas punk con trajes clásicos. Predominaron los largos arriba de la rodilla que le dieron protagonismo a los botines de cuña usados con calcetines.
Las modas amplias de los años 70 fueron la inspiración de Clare Waight Keller para Chloe. Destacaron las faldas de cintura alta y en línea "A", que las modelos llevaron con botas rectas hasta la rodilla para alargar la línea.
Givenchy prefirió las botas altas y las utilizó como accesorios de vestidos, juegos de falda y chaqueta, y pantalones.
Los indios nativos americanos brillaron en las propuestas de Just Cavalli, que como calzado contó con el protagonismo de los botines a media pantorrilla para un look bohemio y de las botas altas para conjuntos más serios.
Michael Kors y Sportmax coincidieron en el uso de las botas con vestidos ajustados.

