resumen noticias
Además en

Hay tabaquismo entre estudiantes de salud

Cuatro de cada cinco dijo haber fumado alguna vez en la vida

Yamileth Cáceres nacional@eldiariodehoy.com Viernes, 27 de Enero de 2012

Los jóvenes que están en proceso de formarse como profesionales en alguna rama de la salud no están excluidos del consumo del tabaco. Así lo reveló la encuesta Mundial sobre Tabaco a Estudiantes de Universidades Públicas y Privadas.

Datos preliminares revelan que el 45.6 por ciento de los estudiantes de ese nivel ha fumado alguna vez en su vida, un dato elevado.

El trabajo de investigación que también se desarrolla en Venezuela, Dominica, Honduras y Ecuador, exploró los comportamientos de los alumnos de las carreras de Medicina, Enfermería, Odontología y Química y Farmacia.

El investigador principal, Elmer Mendoza, manifestó que uno de cada siete jóvenes fumó en el último mes, es decir, una prevalencia del 13.4 por ciento.

El grupo que más fuma es el de odontología. El 18.7 por ciento de los encuestado dijo haber fumado en el último mes; le siguen los de medicina con el 18.6 por ciento, los de Química y Farmacia con el 11.6 y los de Enfermería con un 5.6 por ciento.

"Vemos que los odontólogos son los que más fuman. Ellos son los que nos orientan sobre el problema estético que causa, los dientes se ponen amarillos, se caen... hay una serie de repercusiones de su imagen y aun así son los que más fuman", comentó Verónica Villalta, directora del Fondo Solidario para la Salud (Fosalud).

El trabajo se desarrolló entre junio y octubre del año pasado en siete universidades, la Andrés Bello, la USAM, la Evangélica, la Autónoma de Santa Ana, la Universidad de El Salvador, la Matías Delgado y la Nueva San Salvador. En total se encuestó a 1,177 estudiantes.

También se indagó sobre la exposición que han tenido al tabaco.

El 15.6 por ciento del total de universitarios manifestó que estuvieron expuestos al humo del cigarro en su casa en la última semana.

El dato incrementó en un 47 por ciento cuando se les preguntó si habían estado en contacto con el tabaco en lugares públicos cerrados.

Mientras que el 61.1 por ciento dijo que estuvo expuesto en lugares públicos y abiertos.

"Eso implica que la exposición en nuestro país es sumamente alta. Aquí vemos la importancia de hacer cumplir la ley que recién se aprobó en el país porque está demostrado que el humo de la segunda mano es más dañino", expresó Mendoza.

La investigación incluyó 46 preguntas. De acuerdo con los resultados preliminares, las políticas de prohibición en los centros de formación profesional solo se cumplen en un 37.1 por ciento.

Otro punto que les preocupa a los investigadores y a la representante del Fosalud es que solo el 18.9 por ciento de los bachilleres indicó haber recibido algún entrenamiento formal sobre el tema de cesación de tabaco, un porcentaje bien bajo.

"Seguimos viendo que hay un vacío porque solo uno de cada cinco sabe qué es una cesación", añadió Mendoza.

El Fosalud tiene cuatro clínica para ayudar a los fumadores a dejar el vicio. Funcionan en los hospitales Rosales, Saldaña, San Juan de Dios en Santa Ana y la unidad de salud en el Zamorán.

La carrera en la que más se les habló sobre este tema es en Medicina y Enfermería.

Una situación que inquieta es que casi ocho de cada diez encuestados cree que son un modelo para el resto del paciente y el 86 por ciento considera que juegan un papel importante para dar consejo en este tema.

Villalta manifestó que si un médico fuma y es él quien le está prohibiendo al paciente que deje el vivio, la instrucción no tiene ningún reconocimiento de parte de la población.

Las enfermeras y los ondontólogos fueron los que más dijeron sentirse como modelo. Paradójicamente estos últimos son los que tienen una mayor prevalencia en fumar.

"Es contradictorio. Fuman bastante, pero dicen que sería bueno que dejaran de hacerlo y que lo prohibieran", expresó el investigador.

En su mayoría, los estudiantes consideran que es importante que se prohíba el consumo del tabaco en lugares públicos cerrados, la venta del producto a menores de edad y la publicidad.

La directora de Fosalud añadió que la investigación es importante porque este grupo es el que en un futuro va a orientar a la población.

"Es importante saber qué conocimientos tienen... si son ejemplo para poder impulsar una serie de políticas saludables", dijo Villalta.

La directora de Fosalud expuso que era importante saber si los jóvenes profesionales de las carreras de salud están fumando, por qué lo hacen, sobre todo porque conocen las consecuencias médicas.

Villalta comentó que el testudio lo que está diciendo es que se debe haber bastante trabajo con las estancias formadoras porque ahí están los futuros profesionales que van a laborar con la población.

"Hay que hacer un trabajo, un tipo de alianza de tal manera de introducir en la currícula esos temas que han estado ausentes para fortalecer no solo desde el punto de vista que conozcan las consecuencias, sino cómo abordarlas", agregó Villalta.

El investigador Elmer Mendoza expresó que en la medida en que el joven avanza en su edad aumenta la prevalencia del tabaquismo.

Una encuesta realizada en 2009 en estudiantes de tercer ciclo encontró que 14.9 por ciento de los encuestados había fumado su primer cigarro antes de los 10 años. La prevalencia fue de 9.1 por ciento.

"Tenemos que hacer hincapié que las universidades formadoras deben incorporar y ampliar en su currículo el tema de tabaquismo como un problema de salud pública, porque con estos datos vemos que no es una prioridad en nuestro país", añadió Mendoza.

El investigador considera que es necesario enseñarle a los profesionales sobre las técnicas de cesación, que se cumplan los reglamentos de prohibición de fumar en lugares cerrados como las universidades y que se diseñen programas de prevención por la exposición y consumo del tabaco en los centros de educación superior y en el entorno familiar.

Es primera vez que se desarrolla un trabajo de este tipo. La indagación en El Salvador es apoyada por la Organización Panamericana de la Salud, por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Canadiense de Salud Pública.