En duda deficiencia de hierro en autistas

No se recomienda que niños con TEA consuman suplementos con hierro sin determinar previamente los niveles de hierro en el organismo

Incitan a que los nuevos estudios deberán explorar la complejidad del metabolismo del hierro e incluir análisis de laboratorio.

La deficiencia de hierro no es más frecuente en los niños con trastorno del espectro autista (TEA) que en la población general de Estados Unidos, según un estudio.

Los resultados contradicen estudios previos de Gales, Canadá y Turquía, según escribe el equipo de la doctora Ann Reynolds, del Hospital de Niños de Colorado, Aurora.

El 8 % de los 222 niños de entre dos y 11 años que participaban en el Estudio sobre Dieta y Nutrición de la Red de Tratamiento del Autismo tenía niveles de ferritina en sangre por debajo de los 12 mcg/L y el 1 % tenía deficiencia de hierro.

Un solo niño padecía anemia con deficiencia de hierro. Menos del 2 % ingería niveles de hierro por debajo de los requerimientos necesarios.

"A pesar de la complejidad de la determinación del nivel de hierro en el organismo estos resultados no coinciden con los estudios previos que habían hallado que los niños con TEA están más expuestos a padecer deficiencia de hierro que la población general", escribe el equipo.

"La prevalencia del bajo nivel de ferritina en sangre (en el estudio) sería una subestimación porque la ferritina en sangre actúa como un reactante de una fase aguda y el estudio no incluyó una determinación de la inflamación", agregó.

El doctor Sabri Herguner, director de la Clínica de TEA de la Facultad de Medicina Meram de Turquía, participó del estudio previo que había identificado un aumento de la deficiencia de ferritina en sangre en un grupo de niños turcos con TEA.

"Los autores del estudio usaron <12 mcg/L como punto de corte de la ferritina en todos los grupos, mientras que nosotros habían utilizado <10 para los niños preescolares".

"Además usamos distintas pruebas comerciales para determinar los niveles de ferritina. Esto explicaría las diferencias".

"Determinamos los niveles de ferritina en todos los niños con TEA en el control de rutina", agregó.

Para el equipo de Reynolds, los nuevos estudios deberán explorar la complejidad del metabolismo del hierro e incluir análisis de laboratorio, marcadores de inflamación como la proteína C reactiva y otros marcadores de absorción del hierro.

Los biomarcadores como la hepcidina y el receptor de transferrina tienen un papel importante en la absorción del hierro y su transporte en los glóbulos rojos.

"Esas pruebas son promisorias, pero no están disponibles para todos; además no se han determinado los valores normales pediátricos", destacó el equipo.

Los autores aclaran que no se recomienda que los niños con TEA consuman suplementos con hierro sin determinar previamente los niveles de hierro en el organismo y sin una evaluación constante de la respuesta al tratamiento mediante análisis de laboratorio. —REUTERS

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