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Estudio reactiva debate sobre controvertida "cura" para diabetes

Si los hallazgos se mantienen, implicaría que la vacuna puede regenerar células segregadoras de insulina en le páncreas, cuya pérdida causa la diabetes.

Reuters Jueves, 9 de Agosto de 2012

Una controvertida cura experimental para la diabetes tipo 1, mediante el uso de una vacuna contra la tuberculosis (TB), inventada hace un siglo, parece extinguir temporalmente la enfermedad, según un estudio sobre un puñado de pacientes dirigido por una científica muy criticada por sus colegas.

No hay garantía de que los resultados de este ensayo en estadio inicial, publicado el miércoles en la revista PLoS One, se mantendrán en estudios más amplios, actualmente bajo realización.

Otros investigadores especializados en diabetes criticaron el estudio por ir más allá de la evidencia en sus declaraciones sobre cuál era la causa de los efectos observados.

No obstante, si los hallazgos efectivamente se mantienen, implicarían que la vacuna genérica bacillus Calmette-Guerin (BCG), en uso desde 1921, puede regenerar células segregadoras de insulina en el páncreas, cuya pérdida produce la diabetes.

"Creemos que estamos observando evidencia inicial de efectividad", dijo la investigadora experta en inmunología Denise Faustman, del Hospital General de Massachusetts, quien dirigió el estudio. "Esta vacuna simple y económica ataca la autoinmunidad subyacente en la diabetes tipo 1", agregó.

Esa autoinmunidad, por la que el sistema inmunológico actúa sobre las propias células en lugar de los invasores, destruye las células productoras de insulina en el páncreas conocidas como células isleta. Como resultado, los pacientes tienen que inyectarse regularmente insulina para controlar su nivel de azúcar en sangre, o glucosa.

También conocida como diabetes juvenil, la enfermedad afecta a millones de personas en el mundo.

"Hallamos que aun bajas dosis de la vacuna podían revertir transitoriamente la diabetes tipo 1, y esto sucedió en pacientes que habían tenido la enfermedad por 15 años", dijo Faustman. El efecto duró alrededor de una semana.

"Nuestras mediciones demostraron que morían las células T autoinmunes que destruyen a las células isleta, y vimos evidencia de que la producción de insulina se restauraba", agregó la autora.

Otros especialistas en diabetes tienen sus dudas.

Sin embargo, el estudio está dentro de los principales esfuerzos por curar la diabetes, dijo el inmunólogo celular Raphael Clynes, del Centro Berrie, que no participó en la investigación.

Clynes dijo: "Ahora sabemos que hay células preservadas años después. La hipótesis es que, si se puede eliminar la respuesta inflamatoria autoinmune, las células isleta pueden regenerarse".

La investigación de Faustman sobre ratones de laboratorio, iniciada en los noventa, sugería que una manera de lograrlo era con un compuesto del organismo llamado factor de necrosis tumoral o TNF.

El TNF es difícil de obtener comercialmente, pero la vacuna BCG aumenta la producción de este factor en el cuerpo. Los crecientes niveles de TNF generados por la vacuna curaron la diabetes tipo 1 en ratones, según informó Faustman hace 10 años.

Ahora, tres pacientes con diabetes desde hacía varios años recibieron dos inyecciones de BCG, con un mes de separación. En dos de los tres pacientes tratados con BCG, los niveles de células T atacantes de las isleta cayeron, informaron los investigadores. Una medición de la producción de insulina trepó. Ningún paciente presentó efectos adversos.

La restauración de la producción de insulina duró apenas una semana. Para el ensayo que se están reclutando cientos de pacientes, Faustman planea brindar dosis de BCG subsecuentes.