Our Body, una ventana hacia el interior del cuerpo humano

La exposición médica educativa didáctica llega a El Salvador esta semana

En El Salvador serán 750 metros cuadrados de exhibición. foto EDH / Internet

Cuerpos reales. El organismo humano en todo su esplendor bajo la luz de la ciencia.

Eso es la exposición "Our Body: El universo dentro" que permanecerá en exhibición a partir del 6 de febrero, en el centro comercial Multiplaza, de Merliot.

Lo que para muchos puede ser chocante, para otros es la oportunidad única de echar un vistazo bajo la piel y penetrar por todos los rincones del cuerpo humano.

Millones de personas en el mundo se han sorprendido con esta muestra desarrollada y suministrada por la Fundación de Ciencias Anatómicas y Tecnológicas de Hong Kong, China.

Lejos de ser un espectáculo morboso, Our Body es una lección de anatomía que concede al visitante un amplio panorama del organismo y su funcionamiento. Al país, llegan 15 cuerpos y 200 órganos que revelan una comprensión ilustrada del cuerpo.

Las personas puede aprender sobre sí mismas y cómo cuidar de su salud para mejorar el estilo de vida que actualmente posee. Pueden ver y entender el contexto médico. Los sistemas digestivo, nervioso, respiratorio, circulatorio, reproductor, endocrino, el muscular y esquelético estarán expuestos.

"El cuerpo humano, cuenta con galerías temáticas que muestran el funcionamiento de los diversos sistemas del cuerpo humano", se cita en boletín informativo.

También se busca concientizar al público sobre la importancia de la donación de órganos y la prevención de enfermedades terminales, como el cáncer.

"Es la primera vez que el público en general puede ver los mecanismos del cuerpo humano y como funciona, como puede ser debilitado y destruido por enfermedades o por la falta de conocimiento. Además nos muestra algo de la belleza del trabajo creativo de Dios", expresó en su oportunidad Monseñor Lorenzo Higgins, de la Iglesia Católica del St. Lorenzo, Tampa Bay, Florida.

Por su parte, George Michalopoulos, M.D., del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, afirmó sobre la muestra: "Creo que el valor educativo de este objeto expuesto es extraordinario. Por primera vez, el público en general podrá ver la belleza dentro del cuerpo humano. Podemos mirar en el espejo y ver simplemente nuestro aspecto externo, pero en los cuerpos… la exhibición también permite conocer lo que hay debajo de la piel".

Ante los cuestionamientos y dudas del público, la productora de Our Body explicó durante su paso por Quito, Ecuador, que los cuerpos exhibidos son "ejemplares que fueron proporcionados por varias universidades, escuelas de medicina, instituciones médicas, centros de investigación y laboratorios, para promover los objetivos de la Fundación de Ciencias Anatómicas y Tecnológicas, sobretodo la investigación educativa y médica del cuerpo humano".

La aceptación de los cadáveres se realiza a través de donaciones por testamento o donación hecha por familiares.

La conservación

No hay idealización. Todo es real. Cuerpos y órganos reales, con sus irregularidades, diferencias y padecimientos. Una visualización verdadera de lo que ocurre bajo la piel humana.

Para frenar la descomposición natural del organismo y convervarlo en buen estado, los artífices de Our Body han utilizado un proceso que sustituye el agua y la grasa con plásticos reactivos. "El plástico de polímero es en principio flexible, permitiendo mover las muestras en diferentes posiciones, para luego endurecerse. Los órganos son idénticos a su estado de conservación, incluso hasta su nivel más microscópico. Los especímenes impregnados con polímero están completamente secos y sin olor y exhiben el cuerpo humano de una manera dramática, ingeniosa y perspicaz", se explica en el sitio que la muestra utilizó para aclarar dudas del público ecuatoriano.

Si se tocan, los cuerpos se perciben secos y pueden ser rígidas o flexibles, dependiendo de la mezcla de químicos que se hayan utilizado para su tratamiento. Sin embargo, no se permite tocar ninguna de las piezas en exhibición.

Es una experiencia educativa que vale la pena admirar con madurez.

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