Secretaría de Cultura en un acto y cinco escenas

Renuncias, despidos, cancelaciones de eventos, silencios, inoperancia y polémicas continúan en la entidad cultural del gobierno

Las jaculatorias por Secultura

Las críticas contra la Secretaria de la Cultura no cesan. Meses atrás artistas se reunieron frente a la oficina de Magdalena Granadino para protestar contra lo que consideran la muerte de la cultura.

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Lo último que se supo de la Secretaría de la Cultura de la Presidencia (Secultura) no fue bueno y tuvo que ver —por segunda ocasión— con un organismo internacional: la cancelación de la inauguración de "El Principito y sus Mundos", rediseño del Parque Infantil basado en el libro infantil El Principito. El proyecto incluía dinero de la Alcaldía de San Salvador y del programa Unicef de las Naciones Unidas.

Luego de ese incidente con organismos locales e internacionales, otros sucesos han ocurrido dentro de la institucional estatal.

La Renuncia. Quien se desempeñó como directora del Archivo General de la Nación (AGN), Claudia Evelyn Ponce, dejó su cargo por falta de apoyo de las máximas autoridades de Secultura. En declaraciones a El Diario de Hoy, Ponce manifestó que la actual secretaria, Ana Magdalena Granadino, no entendió el significado y el esfuerzo que los archivistas hacían en ese lugar que resguarda el acervo bibliográfico de la historia de El Salvador.

A inicios de la primera quincena de julio de este año, la secretaria Granadino ordenó la reducción del espacio del AGN para implementar el proyecto "Vive el Palacio Nacional", el cual fue inaugurado a mediados de octubre. Hasta el momento es un proyecto cuestionado por la vulnerabilidad del inmueble y porque no hay garantías fehacientes que certifiquen la protección de los archivos y del mismo edificio.

Desmotivada, Ponce decidió renunciar. En su horizonte profesional está su salida del país en lo que resta de 2012 y así continuar con sus estudios académicos.

Los despidos. El día 4 de octubre fueron despedidos el jefe de prensa y el gerente de comunicaciones de Secultura: Jesús Villalta y José Víctor Huezo, respectivamente. El Diario de Hoy intentó hablar con ambos pero estos se negaron. Este medio fue informado que los despidos se realizaron porque Villalta brindó una declaración a este rotativo para la noticia "Secultura suspende la inauguración de parque temático El Principito" (jueves 13 de septiembre 2012), algo que tenía vetado, pues las autoridades de la institución les prohibieron a todos sus subalternos hablar con periodistas de El Diario de Hoy. Por ese hecho, Villalta y Huezo habrían sido cesados de sus cargos.

El silencio. El pasado jueves 4 de octubre todas las fracciones políticas de la Asamblea Legislativa dieron sus votos para que la Orquesta Sinfónica de El Salvador (OSES) fuese declarada Patrimonio Cultural Vivo. Fueron en total 74 votos. Nunca en la historia del país había sucedido tal dictamen para una entidad cultural, según afirmaron los políticos consultados.

Contrario a lo que se podría imaginar, el reconocimiento que recibió la entidad musical no surgió de Secultura. La iniciativa floreció en el seno de la Orquesta, fueron los propios músicos quienes lucharon por alcanzar esa distinción legislativa que ahora les permite —en teoría—mejores condiciones laborales, salariales, de mantenimiento y de difusión.

Secultura no preparó nada para la celebración de los 90 años de aniversario de la OSES, pero los músicos nos se quedaron de brazos cruzados y el próximo 31 de octubre y 3 de noviembre ejecutarán la obra Carmina Burana para celebrar sus nueve décadas de existencia. También han invitado a exmiembros que están en diversos países del mundo. Además harán un reconocimiento a miembros que ya poseen varios años de trayectoria dentro de sus filas.

Cuatro músicos de la OSES hablaron con El Diario de Hoy y señalaron que la autoridades de Secultura han saludado con sombrero ajeno, pues los comunicados de prensa y noticias en su portal electrónico hacen gala de un esfuerzo que ellos no realizaron. Al cierre de esta nota, Ana Magdalena Granadino no los había felicitado por el reconocimiento.

La polémica. La artista salvadoreña Verónica Vides, quien actualmente reside en Argentina, hizo una carta pública dirigida al director nacional de Artes de Secultura, Romeo Galdámez (quien también es artista). Dicha carta pudo leerse en la red social de Facebook. Vides solicitaba que su obra "El Muro" —donada a la institución de forma legal para la colección nacional— no fuese utilizada en las actividades que realizaba Secultura ("Vive la Cultura, la historia es nuestra" que se realiza en la ex-Casa Presidencial).

La carta de Vides fue dura y, más allá del tema legal, evidenció que los artistas están divorciados con la institución:

"Si hubiera sido consultada para esta muestra mi respuesta hubiera sido que NO. No me interesa ser parte de NINGÚN proyecto facilista y sacado de la manga de los cuales abundan en la administración actual de Secultura. Y esto ha venido a comprobarme la ignorancia, arrogancia y prepotencia con la que ustedes se manejan. Exijo se me saque inmediatamente de esta muestra y se disculpen públicamente por este atropello a mi persona y mi trabajo".

El artista salvadoreño Walterio Iraheta no tardó en endosarle su apoyo a Vides en la misma red social: "Mi total apoyo a Verónica Vides. En verdad esta gente de Secultura no da pie con bola, no tienen profesionalismo, no tienen ética ni dignidad ni respeto, cero principios, si hasta le venden sus propias obras al gobierno siendo ellos funcionarios, qué podemos pensar de ellos". Días después, Secultura se defendió:

"La Secretaría de Cultura, como titular de los Derechos Patrimoniales de la obra, en ningún momento ha utilizado ésta en menoscabo del honor y reputación de la autora, si no por el contrario, ha sido con la finalidad de difundir al público asistente al evento parte de las obras de la Sala Nacional de Exposiciones de la Secretaría de Cultura, que son patrimonio de todos los salvadoreños, al cual tienen derecho de disfrutar".

La inoperancia. Desde inicios de octubre, trabajadores de la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) han denunciado que la imprenta estatal no está funcionando. A la sala de Redacción de El Diario de Hoy enviaron un comunicado y un paquete fotográfico en el que se muestra la maquinaria tapada. Otras con el remplazo de piezas que, según el comunicado, sobrepasa los 2,000 dólares. Para los trabajadores la cifra huele a corrupción.

La críticas hacia su director, Roger Lindo, son duras. "La DPI se ha convertido en el Titanic (el barco se hunde) (...) no piensan en actualizar toda la maquinaria industrial obsoleta que data desde 1954 (...) no hay mantenimiento preventivo y correctivo adecuado a la maquinaria industrial, donde los trabajadores hacen lo imposible por cumplir sus labores".

Tanto el comunicado de los trabajadores como la difusión que hace la DPI sobre sus producciones coinciden en algo: durante el año 2012 únicamente se han publicado tres libros: Vuelo 7096 (Salvador Canjura), Los poetas del mal (Manlio Argueta) y La teoría de la inmortalidad (Ricardo Castrorrivas).

Los empleados de la DPI informaron a esta redacción que el destituido coordinador editorial, Pablo Menacho, dejó más de 20 títulos listos para imprimir. En su momento, El Diario de Hoy llamó al exfuncionario y le consultó si dichos títulos existieron. Menacho únicamente dijo que sí y no quiso profundizar.

Los trabajadores afirmaron que no hay un plan de producción. Que los libros están duplicando su precio. Como ejemplo citaron las reimpresiones de los títulos Cuentos de Barro y Sol de cariño. Estos, según los empleados, valen el doble. Los clientes ahora prefieren las versiones piratas que son más baratas. Los trabajadores consideran ridículo que la librería de la Universidad Centroamericana (UCA) venda más barata que la imprenta estatal.

Este medio buscó a los funcionarios Alejo Campos y Romeo Galdámez, pero estos no respondieron sus celulares.