
Tom Cruise y Katie Holmes llegan a acuerdo de divorcio
Los actores acordaron que su hija Suri viva con su madre en Nueva York y reciba visitas de Cruise
Tom Cruise y Katie Holmes llegaron a un acuerdo de divorcio y aclararon los términos de la custodia de su hija Suri, de seis años, batalla legal que puso a la pequeña y a la Iglesia de la Cienciología en el punto de mira de los medios de comunicación.
Cruise, de 50 años, y Holmes, de 33, han acordado que Suri viva con su madre en Nueva York y podrá recibir varias visitas de su padre, según confirmaron los representantes de la pareja a la revista People.
Cuando Hollywood apenas se preparaba para lo que se anticipaba como un prolongado y cruel proceso de separación, los abogados de la pareja dijeron que las partes resolvieron sus diferencias menos de dos semanas después de que Holmes presentara inesperadamente su solicitud de divorcio.
"El caso se arregló y el acuerdo ha sido firmado", dijo el abogado de Holmes, Jonathan Wolfe, en un comunicado. El abogado de Cruise, Bert Fields, también confirmó el acuerdo en un comunicado: "Tom está realmente complacido y yo también".
Los representantes de Holmes y Cruise se negaron a proporcionar detalles.
En una declaración conjunta Cruise y Holmes solicitaron respeto a su privacidad para ellos y su hija.
"Un acuerdo rápido indica que pudieron ponerse de acuerdo en que los dos se harán cargo de su hija", dijo Steve Mindel, uno de los socios en la firma legal Feinberg, Mindel, Brandt and Klein de Los Angeles que ha llevado casos de divorcio que implican jurisdicciones a ambos lados del país.
Mindel dijo que el segundo paso sería que Holmes o Cruise pidan que se cambie su estado civil a divorciado, pero que los detalles financieros y sobre la tutela de su hija no se revelarán en la corte a menos de que haya una disputa posterior.
Hasta ahora, Holmes va ganando la batalla en los medios. La actriz ha sido mostrada con mucha más compasión. Sea verdad o no, la narrativa que ha emergido habla de una esposa encerrada que se libera de la servidumbre de un matrimonio extraño y viciado.

