resumen noticias

Imputan despilfarro y falta de rumbo a Secretaría de la Cultura

Derroche, arbitrariedad, renuncias, falta de claridad y de metas son solo algunas aspectos que enfrenta la nueva titular de Cultura.

Tomás Andréu escena@eldiariodehoy.com Martes, 10 de Abril de 2012

La Secretaría de Cultura de la Presidencia (Secultura) anunció recientemente —en campo pagado— que trasladó su despacho hacia un local privado junto con las direcciones nacionales y su equipo de comunicaciones, luego de permanecer en el Complejo Plan Maestro del Centro de Gobierno.

El movimiento levantó polvo. El Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Cultura (Sitrasec) afirma que la nueva encargada de Secultura, Magdalena Granadino, incurre en derroches monetarios, erosionando el presupuesto que le han asignado ($16.4 millones, 5.4 % menos que en 2011), descuidando sus dependencias y las prestaciones de sus trabajadores. "Nos deben dos niveles salariales de enero hasta la fecha. Tenemos un año y medio de atraso con los uniformes [para empleados de Secultura] y ahora nos salen que están desfinanciados", cuestiona Delmy Zaragoza, secretaria general de Sitrasec. Granadino aseguró a un medio digital que la transferencia de su despacho y "la unificación de las direcciones permitirá ahorrar hasta 50 mil dólares anuales". Las matemáticas de Granadino, sin embargo, no cuadran. "Fuimos a la nueva casa de la Secretaría de Cultura. Ha invertido mucho dinero. Solo el alquiler ronda entre los 15 mil y 20 mil dólares", afirma Zaragoza. Solo la primera cifra, es decir, 15 mil, significaría en un año 180 mil dólares en alquiler, sin pagos de agua, luz, telefonía, internet y vigilancia, entre otros.

Otro empleado de Secultura y miembro de Sitrasec afirma que mientras se incurren en gastos, el zoológico está en crisis, la Dirección de Publicaciones e Impresos necesita computadoras, lámparas, repuestos para las máquinas y falta mantenimiento de los sitios arqueológicos.

Para Granadino, "ahorro" fue trasladar la Dirección de Investigación en Cultura y Arte —antes albergada en la Casa de las Academias— a las nuevas instalaciones. La también llamada "Casa Dueñas" alojó en su seno a la Academia Nacional de la Lengua Española y la Academia Salvadoreña de la Historia. Esta última cumplió el pasado mes de febrero 90 años de existencia. Ambas son consideradas patrimonios del país, al igual que el edificio que las resguarda. Por el momento, la Casa de las Academias tendrá tres meses de apoyo financiero (para agua, luz y vigilancia). "Eso es seguro; lo tengo ya cubierto", afirma la secretaria de Cultura. No obstante, transcurridos esos tres meses se desconoce qué fin tendrá la infraestructura.

Visiblemente afectado, el historiador, director de la Academia Salvadoreña de la Historia y Premio Nacional de Cultura, Pedro Escalante Arce, dijo que "tengo la obligación de que la academia siga adelante a como dé lugar y si eso implica un traslado, pues lo tendremos que hacer. Vamos a ver qué destino tomamos. Quisiera que el proyecto siguiera. Me he hecho viejo con la academia. La he manejado por más de 40 años".

Renuncias, retrocesos

Una fuente interna de Secultura que habló con El Diario de Hoy a cambio de anonimato señala que en menos de dos meses se han hecho cambios que, más que consolidar el camino dejado por el anterior secretario, Héctor Samour, ha desmembrado todo lo que se había logrado. "En menos de 24 horas pidió renuncias, cuestionó y anuló proyectos sin discutirlos. Ninguneó a los directores nacionales, le gritó a la gente valiosa que le estaba dando rumbo a la institución. Regañó ante propios y extraños a uno de sus trabajadores. Era obvio que la gente tenía que írsele".

Un baja sensible en las filas de Granadino fue la del director de Patrimonio Cultural y antropólogo, Ramón Rivas. En los últimos días de febrero, Rivas expresaba que se iba de la institución porque "había cosas que iban contra sus principios". A medias, el académico demostraba inconformismo con la llegada de la actual secretaria de Cultura. Rivas, no obstante, habló con El Diario de Hoy y ahora expone las verdaderas razones de su renuncia.

"A raíz del desorden de la primera reunión con los directores nacionales en donde únicamente Magdalena Granadino habló y definió claramente que se trataba de otra administración, entonces me quedó claro que el plan quinquenal y los proyectos específicos de cada dirección quedaban en el limbo, entonces lo más decente era renunciar", detalló.

Con el pasar del tiempo llegaron más renuncias, entre ellas la de Marily Ávila, coordinadora de Planificación y Desarrollo; Rebeca Dávila, directora nacional de Formación en Artes; Luis Monterrosa, director de Relaciones Internacionales y Cooperación Externa. El Diario de Hoy supo extraoficialmente que el coordinador de las Casas de la Cultura, Milton Doño, habría renunciado a su cargo. Lo mismo habría hecho el jefe de Redacción y Prensa, Erick Rivera Orellana, a quien se le buscó vía telefónica para confirmar esta versión, pero declinó hablar con este medio.

Rebeca Dávila coincide con el antropólogo Rivas en su dimisión de Secultura. "Puse mi renuncia en miras de continuar cumpliendo con mis principios, valores y ética profesional para el desarrollo de las artes y la cultura en El Salvador".