Domingo de Ramos, la puerta a la Semana Santa

Mañana se conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén. El símbolo de tradicional son las palmas, con las que fue recibido. La iglesia católica celebrará con júbilo

Los ramos de colores le da vida a la tradición del domingo. foto edh / LUCINDA QUINTANILLAFrancisca Álvarez confecciona los ramos. foto edh / LUCINDA QUINTANILLAEl evangelio relata que Jesús entró a Jerusalén montado en un burro. foto edh / archivo

El inconfundible olor a la flor de coyol característico en este tiempo, inundó el trayecto que hizo María del Rosario Pérez, quien viajó desde Yucuaiquín, La Unión, hasta la iglesia El Calvario, en la capital, para vender las palmas alusivas al Domingo de Ramos.

La madrugada fue testigo de su viaje junto a su hija y nietos. "Nos levantamos a las 2:00 a.m. para salir una hora después a la capital", contó Pérez.

La vendedora, que a la vez es una peregrina, considera que hacen el recorrido para conservar la tradición del Domingo de Ramos.

"El oficio de elaborar palmas, mis padres nos lo heredaron, es algo que ha venido de generación en generación. Mi hija lo hace y hoy mis nietos también", agregó.

Los insumos los compraron en su pueblo, en los que invirtieron unos 100 dólares para obtener una ganancia o a menos recuperar lo invertido, señaló Pérez.

Muchos católicos recuerdan con algarabía, fervor y fe la entrada de Jesús a Jerusalén, por lo que centenares en todo el mundo alistan sus galas y su devoción. Pero lo que no pueden faltar son las palmas, que denotan la sencillez y humildad de Jesús el Nazareno, al que se le recibe con amor.

"Bendito el que viene en el nombre del Señor", alabanzas como esa encabezan las procesiones realizadas con megáfonos, guitarras y panderetas anunciando el paso de Jesús.

La liturgia de mañana comienza con la bendición de las palmas y ramas de olivo. Los sacerdotes entran en procesión a celebrar la misa.

El color será el rojo, que representa a Jesús como rey en su entrada triunfal en Jerusalén (el rojo es color de reyes) y la Pasión del Señor (el rojo es el color de la sangre).

El presbítero, Edwin Roberto Núñez Mancía, responsable de la liturgia en el Seminario Mayor San José de la Montaña, San Salvador, explicó que para la iglesia católica, se trata de una ceremonia que tiene su origen en dos tradiciones litúrgicas; la primera consiste en la imitación de lo que Jesús hizo en Jerusalén y la segunda en el recuerdo de la Pasión del Señor que marcaba el inicio de la Semana Santa en la liturgia de Roma .

A la Semana Santa se le llamaba en un principio "La Gran Semana." Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el domingo de Ramos y termina con el domingo de Pascua.

Las palmas, un modo de vida

Los Álvarez son una de las familias de Yucuaiquín, en la Unión, que han dedicado su vida a la elaboración de ramos.

Toda una vida dedicada a transmitir una tradición, conservar su patrimonio cultural y fortalecer la fe religiosa, eso hace la familia Álvarez, desde hace muchos años al elaborar ramos de palma, que son llevados por los fieles católicos.

Francisca Álvarez de 53 años, heredó de su madre Andrea Álvarez, de 78, el trabajo con las palmas, que aún elaboran juntas.

"Toda mi vida he hecho ramos de palma, lo aprendí de mi madre y yo se lo he enseñado a mis hijas, y es una tradición y patrimonio que nos hace sentir orgullosos de ser yucuaiquinenses", aseguró Francisca.

Añadió que antes de que llegue la Semana Santa se preparan durante tres meses para conseguir los implementos básicos para elaborar los ramos.

"Primero buscamos la vara de jalacate con la que hacemos las cruces, esta la encontramos en el monte, o la compramos a quienes las buscan", comentó.

Después las ponen a secar hasta por una semana, para luego cortar y formar las pequeñas cruces, luego se forran con papel crespón y dorado, estas van dentro del ramo.

Luego, buscan las palmas de huiscoyol, con la que hacen el ramo, estas las compran, pero también son sacadas del campo donde nacen sin ser cultivadas por alguien en particular.

"Secamos las palmas hasta por una semana, luego las rajamos para sacar una a una, la cortamos y luego las pintamos con anilina con los colores que deseamos, el material que tenemos ahorita, es para hacer unos mil 700 ramos", dijo Álvarez.

Mismos que son llevados según la mujer hasta Sonzacate, en el departamento de Sonsonate desde el Jueves Santo, "nos vamos el jueves, nos ponemos por la iglesia, ahí vendemos los ramos y regresamos hasta el domingo", dijo .

A la peregrinación se unen seis miembros de su familia, su madre y sus hijas que también hacen los ramos y que venden desde 25 centavos de dólar hasta tres dólares.

"Desde tres meses antes armamos las tombillitas, las cruces, flores de papel, tuza y todo lo que le ponemos a los ramos para que se vea bonito, invertimos un promedio de 800 dólares en todo lo que compramos y por la cantidad que hacemos, pero se venden porque la gente tiene fe", indicó Francisca.

Fervor en Ahuachapán

La zona occidental del país se ha caracterizado por celebrar los días de Semana Santa con mucha dedicación y esmero.

Ahuachapán no se quiere quedar atrás y por eso se estima que más de mil personas asistirán a la parroquia El Calvario para ser participes de las actividades alusivas al Domingo de Ramos.

"La gente lo alababa, bendecía al Señor y decían Bendito el rey que viene en el nombre del Señor, paz en los cielos y gloria en las alturas. Ellos sabían que iba entrando un rey, aunque él lo va a decir, que su reino no era de este mundo", indicó el párroco Douglas Moya.

El padre contó que en el caso de la parroquia, las palmas que son entregadas a las personas son traídas desde Mazatenango, Guatemala, debido a la abundancia que hay en dicho lugar.

Otra pequeña cantidad es llevada desde el cantón Cara Sucia, en San Francisco Menéndez.

"La gente tiene la costumbre de que con las palmas hacen cruces donde incluso les ponen flores. Estas son bendecidas y se les entrega a las personas para que nos acompañen en la procesión", dijo el sacerdote.

Una feligrés de la parroquia, aseguró que desde el jueves, previo al Domingo de Ramos, les llevan las palmas desde Guatemala.

Las del cantón, las tienen desde el lunes.

Algunos miembros del templo se encargan de preparar, el sábado, los pequeños ramos que les entregarán a los feligreses.

La procesión que realiza la parroquia inicia a las 7:00 a.m. desde el gimnasio Los Pinitos hasta la iglesia.

Durante el recorrido, las personas van alabando y recibiendo sus palmas bendecidas.

Muchas personas colocan sus cruces de palma en la entrada de sus viviendas como símbolo de protección y las guardan para que sean quemadas el Miércoles de Ceniza del próximo año.