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Penal de Gotera, de fiesta ayer por boda de cabecilla de la MS

Convicto por homicidio se casó ayer al mediodía. Una disco móvil amenizó la fiesta para todos los reclusos

sucesos@eldiariodehoy.com Miércoles, 13 de Marzo de 2013

La música estridente que ayer a media mañana se escuchaba desde el exterior del Centro Penal de San Francisco Gotera, departamento de Morazán, ponía de manifiesto que al interior del recinto carcelario había fiesta.

Militares y custodios penitenciarios que entraban y salían del centro penitenciario lo confirmaron: se casaba un cabecilla de pandilla que vive recluido en ese penal.

Inmediato al penal, un camión de una discoteca móvil estaba estacionado con más implementos de sonido que los militares no permitieron ingresar; según dijeron algunos de ellos, porque ya con los que habían permitido entrar la música se escuchaba a unos 100 metros a la redonda.

A las 10:20 de la mañana, la llegada de un grupo de mujeres y varios niños confirmó lo de la fiesta, lo de la boda. Al grupo ya se les había adelantado el abogado que legalizaría la unión matrimonial, según explicaron fuentes militares.

La joven iba ataviada con un vestido azul, un ramo de flores de tela, una cámara fotográfica y un par de anillos; eso fue lo que mostraron en la entrada del centro penitenciario.

También mostraron un documento, una especie de permiso especial que alguien les había extendido y que la novia extendió a los militares, quienes lo leyeron; luego hicieron un registro rápido a lo poco que llevaba el grupo y las dejaron entrar.

La boda de Zachary

Militares y custodios se limitaron a decir que el pandillero que contraería nupcias dentro de la cárcel era Zachary, el cabecilla de más alto nivel que está recluido en ese centro donde solo hay miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13), indicaron.

Edson Zachary Eufemia Escobar es convicto por el delito de homicidio agravado, condenado a 30 años de prisión, quien desde 2005 hasta abril de 2012 permaneció recluido en el penal de máxima seguridad de Zacatecoluca, conocido como Zacatraz.

Zachary ha sido uno de los cabecillas que se ha mantenido muy activo apuntalando la tregua entre pandillas, que el 9 de marzo anterior cumplió el primer año de vigencia.

Además del traslado desde la prisión de máxima seguridad hacia San Francisco Gotera, los beneficios obtenidos por los cabecillas de pandillas incluyen visitas íntimas por parte de varias mujeres, según han aseverado fuentes no oficiales.

En el caso de los máximos cabecillas, prisioneros en el penal de Gotera, fuentes penitenciarias indican que tienen hasta cuatro mujeres registradas como parejas; ellas llegan como visita conyugal.

$650, costo de la música

La discomóvil que ayer amenizaba la fiesta dentro del Penal de Gotera había llegado desde Conchagua, departamento de La Unión.

De acuerdo a cotizaciones hechas por este periódico, un evento amenizado en San Francisco Gotera tiene un costo de 650 dólares. "Cobramos por evento. Son cinco horas de música", respondió una mujer sobre cuánto cobraban por una fiesta en la cabecera de Morazán.

El ambiente festivo también afectó más de alguna diligencia judicial: varios transportes de reclusos se retiraron vacíos poco antes del mediodía. Habían llegado a trasladar reos para que comparecieran a diversas audiencias, sin embargo, todos se negaron a salir, desafiando incluso las órdenes judiciales para que comparecieran ante diversos tribunales o juzgados, según indicaron fuentes de la Corte Suprema de Justicia.

"Nosotros solamente levantamos un acta en el que decimos que nos hicimos presentes aquí y que los reos se negaron a salir. No podemos hacer más", indicó un empleado del órgano judicial.

Poco después del mediodía, varias mujeres comenzaron a salir del penal, al cual habían entrado desde la noche anterior o ayer muy temprano.

Custodios y militares dijeron ignorar a cuenta de quién corrían los gastos de la boda, es decir, si fue el mismo cabecilla quien los pagó o si fueron subvencionados por alguna entidad estatal.

"Gobierno más hijo de p... Miren en lo que andan gastando el dinero, en vez de ayudar a los pobres", se le escuchó decir a un hombre ya entrado en años, quien salió de una casa inmediata al centro penal.