Empleados de Simán se unieron en matrimonio

La boda colectiva de la empresa es una tradición en la que participan colaboradores de todas las sucursales de la cadena. Ayer fueron 46 parejas las que unieron sus vidas y dieron el "sí" ante el altar.

Los novios celebraron su boda en la iglesia Nuestra Señora del Carmen en una ceremonia llena de alegría y emoción. Fotos EDH / Mauricio Cáceres

Almacenes Simán hizo realidad el sueño de 46 parejas, quienes finalmente unieron sus vidas en matrimonio ayer durante una emotiva ceremonia que se llevó a cabo en la parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Estas parejas forman parte del equipo de trabajadores del prestigioso almacén, quienes después de cumplir con los diferentes requisitos tanto legales como espirituales, finalmente decidieron unir sus vidas.

Los contrayentes llegaron puntuales y lo mejor ataviados posible. Todos vestían sus mejores galas cuando ingresaron al templo para decir el tan esperado "sí acepto".

Fueron cientos los invitados que acompañaron a los nuevos esposos durante una ceremonia colmada de nerviosismo y suspiros.

Con el templo lleno, la emoción, las sonrisas y las lágrimas de felicidad no faltaron en la solemne ceremonia, que fue oficiada por el presbítero Edgardo Hernández Castro, quien hizo ver a todas las parejas la importancia de Dios como el centro del matrimonio.

Posteriormente los esposos y sus invitaron disfrutaron de una recepción, con música, pastel y regalos para agasajar a las felices parejas que compartieron en un ambiente de alegría, en el local de la iglesia.

Todos aprovecharon la ocasión para tomarse fotografías con su familia y guardar un recuerdo de este día tan especial.

Las bodas religiosas de los colaboradores de Almacenes Simán han sido toda una tradición y se celebran cada dos años. Con ello, la cadena busca fortalecer la unión familiar a través del sagrado sacramento del matrimonio y unir lazos espirituales y morales.

La empresa corre con todos preparativos como los vestidos de novia, los bouquet, las invitaciones, la boda civil, ya que el propósito es ayudar a los empleados económica y espiritualmente en esta importante etapa.

Las bodas colectivas las inició madre Milita Simán con los empleados de la Finca Belén hace 40 años. Ahora en el evento participan todos los empleados de las diferentes sucursales.

Las más numerosas fueron en 2001, que se casaron 80 parejas en honor al octogésimo aniversario de la empresa.