Tras 12 años de espera harán casas a afectados por sismos

La inversión es de más de siete millones de dólares y prevén edificar 400 casas

La imagen es de la maqueta de una de las viviendas a construir en Santiago de María. Foto EDH / lucinda Quintanilla

USULUTÁN. Fredy tiene tres años y el único sitio que ha conocido como hogar es una vieja champa de lámina en la que su madre, Maricela Hernández, lo ha criado y en la que su familia ha vivido desde los terremotos que tumbaron su vivienda en 2001 en Santiago de María.

El hogar de los Hernández es parte de una de las 399 champas que desde 2001 fueron instaladas en dos sitios denominados albergues, para dar cobijo a igual número de familias afectadas.

Lo importante de las historias de estas personas es que ayer recibieron un rayo de luz en sus vidas, luego que la comuna y Hábitat anunciaron el proyecto de construcción de viviendas para los afectados por los terremotos.

Si bien la ayuda llegará 12 años después, Maricela asegura estar contenta, pues por fin dará una vivienda digna a sus tres hijos. Todos han conocido como única casa, el llamado albergue Incafé.

"Los peores años de mi vida comenzaron cuando el mesón donde vivía colapsó y me quedé sin una casa donde vivir", dijo Hernández.

El proyecto tiene un costo de inversión de más de siete millones de dólares, según lo confirmó Roberto Edmundo González, edil santiagueño.

Agregó que los fondos provienen de la municipalidad, que aporta un millón 200 mil dólares, mientras que Habitat y otras instancias aportarán un poco más de cinco millones de dólares.

González dijo que ya se ha instalado la conexión de energía eléctrica para el terreno en que se edificara el proyecto.

El terreno de 19.8 manzanas ya fue terraceado. Este se ubica en la entrada al municipio desde la carretera Panamericana.

Son 400 viviendas las que contempla el proyecto, que incluye, la construcción de casas, zonas verdes, centro comunitario y los servicios básicos.

Jorge Molina, director ejecutivo de Hábitat para la Humanidad, asegura que el proyecto se tiene planificado en cuatro fases.

La primera comprende la construcción de 35 viviendas, obras que iniciarán a mediados de mayo.

El terreno para cada casa es 36 metros cuadrados y consta de dos habitaciones, una sala, comedor, cocina y baño.

"La idea es cómo les ayudamos para que puedan vivir en mejores condiciones que son totalmente diferentes a las que ahora tienen en los llamados albergues", dijo Molina.

Confirmó que las viviendas están valoradas en 18 mil 500 dólares cada una y que las familias pagarán un 40 o 60 por ciento del valor total.

El monto a cancelar dependerá de un estudio socioeconómico que le harán a los beneficiados.

"Las cuotas podrían rondar entre los 65 u 80 dólares", dijo Molina.

Por su parte, el Viceministerio de Vivienda asegura que ofrecerá facilidades financieras a los beneficiados.

La primera etapa del proyecto se tiene para mayo y se debe a que aún faltan algunos permisos ambientales para ejecutar la obra.

Sin embargo, la comuna y Hábitat confían en que esa pequeñas dificultades serán sorteadas en un corto plazo para llevara acabo los trabajos y cambiar así la vida de estas personas.