Escuela funciona en un local alquilado

Durante más de 30 años estuvieron en un local prestado por la alcaldía; pero esta se los pidió en el marco del reordenamiento.

La escuela ahora funciona en un local ubicado en el lugar conocido como Las Cinco Calles. Foto EDH / Roberto Díaz Zambrano

AHUACHAPÁN. Los más de 700 alumnos inscritos en el centro escolar Alfredo Espino, de parvularia a noveno grado, en los turnos matutino y vespertino, iniciaron su año lectivo en un local alquilado.

Este se encuentra ubicado en la 4a. Avenida Sur, del barrio San Juan de Dios, en el lugar conocido como Las Cinco Calles.

La medida obedece a que el sitio donde funcionaron durante más de 40 años, en las cercanías del mercado municipal, fue utilizado por la alcaldía en el proceso de reordenamiento de la ciudad.

Sin embargo, la municipalidad no los dejó sin opción. Desde hace por lo menos cuatro años, les había entregado en comodato de 75 años un terreno, en la colonia Los Tulipanes; pero, el Ministerio de Educación (Mined), a la fecha, no realiza ninguna intervención en el lugar.

En su momento, el alcalde Rafael Orellana aseguró que el comodato fue realizado con la intención de que, incluso, la escuela quedara en una mejor ubicación; pues, al estar contiguo al mercado el ruido de los vendedores interfería con las clases.

El director del centro escolar, Enrique Cortez, aseguró que el director departamental de Educación, Donald Héctor Aquino, le explicó que por lo menos este año tendrán que resolver en el local alquilado.

Sin embargo, ya están en gestiones para la construcción de las nuevas instalaciones en la referida colonia ahuachapaneca.

Es más, dijo que ya presentaron la solicitud del proyecto a la Embajada de Japón, país amigo que podría ser el artífice de la construcción de la escuela, al menos en la primera etapa.

"Ojalá y la Embajada de Japón le dé prioridad a esta escuela, que nunca ha funcionado en un local propio; y, quiérase o no, eso genera incertidumbre entre la población estudiantil", explicó el director escolar.

Personal docente, estudiantes y padres de familia están esperanzados en el proyecto; pero, también agradecieron que les resolvieron por lo menos el presente año; pues, en algún momento se generó la incertidumbre de clausurar el centro escolar.

"Estoy muy contento de ver a mis compañeros otra vez y también a compañeros nuevos. Por un momento, pensé que cerrarían la escuela y nos tocaría que buscar un nuevo centro escolar", explicó Manuel Carías, alumno de cuarto grado.

A esta escuela asisten jóvenes provenientes de diferentes barrios y colonias del municipio. Entre ellos, el barrio San Juan de Dios, El Calvario, colonia Magaña, Santa María, Guadalupe, Zacamil, cantón El Barro, comunidad Las Oscuranas, entre otras.

"Ojalá que para el próximo año, los niños puedan ir ya a un lugar propio, sin tener que andar de local en local", consideró María Rivera, madre de familia.