A 12 años del terremoto, esperan nuevas casas

Edil y afectados rechazaron la solución a medias que les dio el Viceministerio de Vivienda

Las casas de proyecto Hábitat serán construidas en cuatro etapas, una por año. foto EDH/FRANCISCO TORRES

USULUTÁN. Cientos de familias pasaron de la cotidianidad de sus vidas a una etapa miserable, confinadas en tugurios improvisados, luego de perder sus casas por el terremoto del 13 de febrero de 2001, en el municipio de Santiago de María, al norte de Usulután.

Ahora, 12 años después, siguen en cuatro comunidades a las que les llaman albergues, pero que no son más que un cúmulo de chozas levantadas con láminas, plásticos, cartones y otros desperdicios.

Eso, porque las ofertas que recibieron los damnificados, de parte del gobierno central de construirles viviendas, se esfumaron como agua entre los dedos, un par de años después de los terremotos.

Tal decepción fue el caldo donde se cocinó un enorme resentimiento contra todo lo que huele a Gobierno, entre las familias de damnificados.

En ese municipio, el terremoto que más daño causó fue el de febrero, que dejó a unas 600 familias como damnificadas. Sin viviendas.

Pero 200 de estas tenían terrenos en propiedad, por lo que levantaron sus viviendas con gran esfuerzo, en la última década.

El problema real es para las 400 familias restantes, las que no tienen más que una porción de tierra prestada después del terremoto.

Meses después de la desgracia, empezaron los esfuerzos de la alcaldía por gestionar la construcción de vivienda mínima para estas familias, pero estos esfuerzos dieron un resultado por debajo de las expectativas.

Durante el mandato del expresidente Elías Antonio Saca, la viceministra de Vivienda de esos años, Mabel de Soundy, ofreció construir menos de 100 casas.

Eso generó que la comunidad y el alcalde Roberto Edmundo González la despacharan del municipio.

Un esfuerzo de años

Entonces, en la municipalidad se dieron por vencidos con el Gobierno, pero empezaron a buscar ayuda de cooperantes, lo que los condujo hasta Hábitat para la Humanidad.

Hoy, la construcción de las 400 viviendas podría iniciarse en mayo o abril del próximo año, informó Juan Serrano, de Hábitat, de Usulután.

Según Serrano, esperan tener lista la formulación del proyecto para febrero, cuando lanzarán una campaña en busca de los fondos para realizar el proyecto.

Lo que sí tienen claro es que la construcción se realizará en cuatro etapas que se ejecutarán al menos durante los próximos cuatro años.

En la primera etapa construirán 50 viviendas; en la segunda, 150; en la tercera, 100 y en la última serán 50 más.

Lo que por ahora les detiene todo el proceso es que aún no les han aprobado los permisos que se necesitan para construir esta comunidad.

Eso se debe a la burocracia que empantana cualquier proceso en el Viceministerio de Vivienda y en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Según Hábitat, lo que harán es construir casas mediante la otorgamiento de pequeños préstamos a las familias y, aunque aún no tienen en firme el diseño que usarán, estiman que podrían rondar los 7 u 8 mil dólares por cada casa.

Eso implica una inversión que puede rondar entre los 2.8 y los 3.2 millones de dólares, dinero que Hábitat no tiene disponible en la actualidad, pero que espera obtener con cooperantes internacionales, a medida que cada etapa lo vaya requiriendo.

Según Serrano, el precio de las viviendas es bajo porque solo se contabilizan los materiales, ya que los propietarios de las viviendas deben poner la mano de obra.

Mientras que el terreno donde se construirían las viviendas está casi listo y es el mismo que la municipalidad compró hace una década, cuando buscó y no obtuvo el apoyo del Viceministerio de Vivienda.

Aunque el alcalde González no quiso hablar con El Diario de Hoy sobre este proyecto, las fuentes de Hábitat explicaron que la municipalidad compró el terreno, hizo la lotificación, la terracería, el cordón cuneta y ha instalado la energía eléctrica.

No obstante, están pendientes algunas proyectos que la comuna se comprometió a realizar.

Estas son obras de mitigación, la colocación de balasto en las calles, la construcción de aceras, introducción de agua potable y la construcción de letrinas.

El terreno se encuentra en la entrada norte del municipio de Santiago de María.

Las familias, alcaldía y los técnicos de Hábitat para la Humanidad mantienen reuniones constantes para planificar los por menores del proyecto y dentro de poco tendrán un diseño final.

Con la edificación de las 400 viviendas, los involucrados en el proyecto pretenden resolver, además de la falta de vivienda, un problema de seguridad que ha ido creciendo en los dos albergues.

Eso porque las pandillas han ganado terreno entre los jóvenes de ambas comunidades, confirman fuentes policiales.

De acuerdo a ello, la mayoría de hecho violentos del municipio tiene origen en estas comunidades. Los beneficiarios de este esfuerzo ahora han recobrado las esperanzas de vivir en un lugar digno.