Resienten la baja de turismo en las playas de Acajutla

La municipalidad reconoce que varios aspectos han influido para que haya disminuido el rubro, entre ellos la violencia

A pesar de los atractivos que tiene la playa en Acajutla son pocos los turistas que llegan. El alcalde del municipio dijo que no tiene mucho qué ofrecer por falta de dinero. Foto EDH / Cristian Díaz

SONSONATE. Miguel Ángel Acosta tiene 56 años y los últimos 45 se ha dedicado a comercializar pescado en una pequeña ramada que construyó a la orilla de la playa en la ciudad de Acajutla.

Reconoció que la cantidad de turistas ha bajando considerablemente en los últimos años.

Sin embargo, se aferra a mantenerse en el lugar a la espera de los visitantes en las temporadas altas.

Las ganancias son pocas, a lo que se suma el escaso apoyo para impulsar nuevamente el turismo en la ciudad, argumentó.

"No ha habido ningún apoyo de las autoridades para incentivar el turismo. La verdad nos sentimos abandonados", dijo el pescador, recostado en uno de los troncos que sirven de sostén de la ramada.

Pero él no es el único que se queja por la situación que enfrentan. Las opiniones de los comerciantes son historias repetidas.

Leonor Hernández vende comida, y al igual que don Miguel suele pasar el tiempo sentada en su ramada.

Ella recordó que el turismo comenzó a experimentar un descenso desde hace una década cuando, aparentemente, las autoridades comenzaron a descuidarse para impulsar dicho rubro en la ciudad.

"Somos pocos los que aún estamos en el lugar. Muchos compañeros han buscado otro modo para ganarse la vida o se han ido a otros lugares donde el turismo sigue siendo una opción para llevar el sustento a la casa", dijo la señora de 62 años de edad y 40 de residir en el sitio.

Basta con recorrer la orilla de la playa para comprender la preocupación de las personas que en su mayoría provienen de familias de escasos recursos económicos.

Ramadas abandonadas y construcciones deterioradas por la falta de uso y mantenimiento son las escenas recurrentes en el lugar.

Sin fondos

Las autoridades locales reconocen la situación y aunque pretenden implementar obras que impulsen el turismo en el lugar aceptaron que los fondos son insuficientes para desarrollar los proyectos.

El alcalde Darío Guadrón ejemplificó que desde finales de octubre comenzaron a construir un minimalecón en el sector conocido como Majagua.

La edificación de la obra fue con el objetivo de que las personas lleguen a pescar y disfrutar una vista peculiar de la playa. También prevén que haya en el lugar mesas y sitios donde las personas puedan cocinar.

Sin embargo, los trabajos fueron paralizados a mediados de diciembre porque la alcaldía no cuenta con 2,400 dólares para terminarlos. En total, el proyecto supone una inversión de 15 mil dólares.

"Estamos trabajando y primero Dios el otro año la afluencia de turistas en Acajutla va a ser considerable", dijo el alcalde a pesar de los obstáculos financieros que están teniendo para terminar el proyecto.

Uno de los parámetros que evidencian el poco desarrollo que ha tenido Acajutla en los últimos años es el índice de competitividad a nivel nacional. Se ubica en la posición 87 dentro de 100 municipios, de acuerdo con el mismo edil.

Guadrón dijo que en las últimas administraciones municipales no se le apostó al desarrollo del municipio y menos a través del turismo.

"Con mucha seguridad puedo decir que en los últimos 15 años Acajutla ha sufrido una disminución bastante trágica en materia de turistas. Si del (año) 2000 para acá se ha perdido un 70 u 80 % de turismo quizás sería hasta poco", afirmó el edil, tras reconocer que es un empresario restaurantero del lugar.

Sin precisar una cifra exacta, aseguró que el 90 % de los locales ubicados en la playa fue abandonado, lo que ha convertido el sitio "en un lugar fantasma".

A criterio del edil, las causas que llevaron a la disminución del turismo en el lugar son diversas.

Entre ellas destacó factores políticos, ya que en antiguas administraciones municipales apoyaron más cantones con mayor cantidad de posibles votantes que a la misma ciudad, donde los residentes son menos que en estos sitios.

Pero también dijo que cuando fueron "catapultados" otros lugares, Acajutla comenzó a quedar rezagada en el tema turístico.

El alcalde también aseguró que hubo un tiempo donde la ciudad era reconocida por la prostitución que había, ya que se consideraba que de cada cinco lugares, cuatro se dedicaban a este negocio.

"Luego se vino el problema de la delincuencia, la desatención de los gobiernos locales y el descuido de la misma población", lamentó el jefe municipal.

Todo eso influyó a pesar de que el municipio funciona un puerto y, a criterio de las mismas personas, cuentan con una de las mejores playas que tiene El Salvador.

Pero en la zona donde se construye la obra, la playa luce sucia debido a una gran cantidad de botellas y bolsas plásticas que permanecen a la orilla.

Precisamente la limpieza del lugar es una de las peticiones que hizo doña Leonor Hernández. Agregó que la seguridad debe ser reforzada, aunque, a criterio del edil, los índices de delincuencia ya no son tan altos como hace un par de años.

Pero lo que para unos representa pérdidas económicas, para otros significa tranquilidad.

Carlos Morales, originario de Lourdes, expresó que le gusta la playa de Acajutla por la poca cantidad de personas que llegan a la misma.

"Acá no se ven hacinamientos de turistas y uno puede disfrutar con la familia sin ese problema", dijo Morales.

Otras iniciativas

El 16 de noviembre la ciudad lanzó su marca turística denominada "Vive Acajutla", con lo que pretende mostrar a las autoridades de turismo que se están organizando para acceder a fondos que les permita ejecutar proyectos.

Una de esas iniciativas es el "Corredor de playa", que se pretende realizar en el barrio que lleva el mismo nombre.

Dicho sitio ha estado en abandono por muchos años, a pesar de que está a la orilla de la playa.

El proyecto consiste en reparar la calle principal del barrio, construir una acera de 1.5 metros de ancho, instalar iluminación con lámparas decorativas y pintar murales artísticos en algunas paredes.

Además proporcionar pintura para que habitantes pinten las fachadas de sus casas, negociar con los propietarios de los lugares abandonados para la construcción de espacios recreativos o minimalecones y la edificación de un mirador. También se contemplan estacionamientos y casetas de seguridad policial.

Aunque es un proyecto muy ambicioso no hay fecha para su ejecución.