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Mined investiga caso de niño quemado dentro de escuela
El alumno se recupera en el hospital Benjamín Bloom
SAN MIGUEL. Al mediodía del 13 de agosto, la vida le cambió a Héctor Enrique Rodríguez y a su familia.
Ese día, el niño de 10 años, cayó dentro de una olla en la que se cocinaban frijoles y sufrió dolorosas quemaduras en más del 50 por ciento de su cuerpo.
Hasta ayer, esas quemaduras lo mantenían en el hospital Benjamín Bloom, en la capital, en donde se trató de obtener información sobre su estado.
No fue posible porque la jefe de la unidad de quemados estaba en una cirugía, según Guillermo Coto, jefe de Relaciones Públicas del nosocomio.
El accidente, como lo catalogan en el Centro Escolar Doctor Rafael Severo López, donde el menor cursa el segundo grado, ocurrió aproximadamente a las 11:45 de la mañana.
Marta Ramírez, subdirectora de la institución, acepta que hubo un descuido a la hora del hecho, pues los alimentos se cocinaban sin supervisión de adultos y en la misma área donde Héctor Enrique jugaba con sus compañeros.
"Habíamos puesto un lazo donde estaban los frijoles. El niño corrió hacia atrás y se enredó en el lazo y cayó donde estaba la olla. Su maestra lo auxilió", dijo Ramírez.
Se consultó al Ministerio de Educación sobre el caso. Mario Somoza, director departamental de esa cartera de Estado, confirmó que están investigando lo sucedido.
"El caso se está investigando y Salud Pública también lo tiene. Se están haciendo las investigaciones respectivas y no se pueden adelantar detalles", dijo Somoza.
No ahondó en si habrá sanciones para la escuela o maestros, como tampoco se aventuró a hablar de una posible negligencia de parte de quienes cocinaban al momento del accidente.
Descuido
La dirección de la escuela trata de justificar el accidente al decir que "los alumnos ya habían sido despachados de sus clases y ya solo estaba una maestra en la escuela", dijo Ramírez.
Aseguró que los maestros siempre están pendientes de sus estudiantes y que es primera vez que algo así sucede en la institución.
"Hemos estado pendientes de la salud del niño, hablamos con los familiares y les expusimos que fue un accidente", detalló la educadora.
Sin embargo, padres de familia como Jenny Parada aseguran que "eso es un llamado de atención para los maestros, que tengan más cuidado sobre los alumnos".
Agregó que las instituciones educativas son la segunda casa de los niños y que los padres mandan confiados a sus hijos en que estarán bien cuidados.
Victoria Pérez, otra madre de familia, asegura que "si hubiesen sido mis hijos, ya hubiera demandado a la escuela porque es necesario que los niños estén cuidados y no sean expuestos a ningún tipo de peligro".
Este medio buscó a familiares del menor, pero debido a que sus padres residen en Estados Unidos y el único familiar cercano es su abuela, no fue posible, pues ella lo cuida en el hospital.
Compañeros confían en su recuperación.

