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Exigen a la comuna santaneca atención en Planes de la Laguna
b Pedirán que se les una territorialmente al municipio de El Congo
SANTA ANA. Defraudados. Así se sienten los habitantes del cantón Planes de la Laguna, en Santa Ana, de la poca atención que reciben de la municipalidad santaneca.
Propietarios de pequeñas tiendas, tortillerías y pupuserías en este cantón denunciaron la forma prepotente, según ellos, en que agentes del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM) llegaron a sus negocios y les registraron hasta el último rincón de sus propiedades.
"Mi venta es de gaseosas y golosinas. Me molestó que se metieron a andar buscando por todos los rincones, como que uno vendiera droga o alcohol", manifiesta Ana Lastenia López, una mujer que ya sobrepasa los 60 años.
La visita de las autoridades municipales tenía como fin último advertirles que de ahora en adelante tendrán que pagar los respectivos impuestos por los comercios que poseen, aseguran los denunciantes.
De acuerdo con uno de los líderes comunales, José Ramírez, el problema no es pagar los impuestos, sino que no reciben ningún tipo de servicio por parte de la municipalidad santaneca. Por ejemplo aseguran que no tienen servicio de recolección de basura, tampoco tienen agua potable y las calles de las colonias mucho menos reciben mantenimiento.
Para Ramírez, la gota que rebalsó el vaso ha sido la exigencia de impuestos. Es por ello que ya se están organizando para conformar una sociedad de pequeños comerciantes del cantón. Con ello buscarán, a través de la Asamblea Legislativa, se emita un decreto para pertenecer territorialmente y municipalmente al municipio de El Congo.
"La razón es que no recibimos ninguna ayuda y porque no somos ni bien vistos ni bien tratados por los concejos de Santa Ana, sin excepción de color político", aseguró Ramírez, quien destacó que "vemos a los municipios cercanos como El Congo; uno ve cómo los cantones tienen servicio de agua, tren de aseo, tienen adoquinadas sus calles".
René Ortiz, propietario de una pequeña tienda donde vende las hortalizas que cultiva en su parcela de tierra, coincide con el líder comunal, pues afirma que "aquí, ningún alcalde nos ha colaborado en nada. A veces no hallamos ni dónde tirar tanta basura. Hoy que vamos a pagar un impuesto esperamos que nos echen la mano".
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Joaquín Alfredo Peñate, se desmarcó de los señalamientos y aseguró que los registros tenían como fin último eliminar los centros de tolerancia, pues "nosotros creemos que si estamos invirtiendo tanto en prevención de violencia no podemos permitir que hayan centros de tolerancia".
Respecto a las obras en dicha comunidad rural, Peñate sólo se limitó a decir que han intervenido los siete u ocho kilómetros de la calle principal del cantón a través de un convenio con el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
"Como ellos (los habitantes de la comunidad) no ven nuestra maquinaria, sino que la del MOP, ellos no saben que nosotros estamos poniendo el combustible para arreglar las calles", afirma el munícipe.

