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El bachillerato agrícola agoniza en Ahuachapán
Pocos jóvenes optan por esa modalidad de bachillerato a pesar de que existe un instituto que ofrece esta opción en el municipio
AHUACHAPÁN. Salvador Martínez, de 17 años, llegó al Instituto Nacional Luis Reynaldo Tobar, en el cantón Llano de Doña María, para estudiar el bachillerato agrícola.
Sin embargo, se topó con una dura realidad que va en detrimento de sus aspiraciones personales. A pesar de que el Ministerio de Educación tiene avalado en ese instituto la opción de bachillerato agrícola, este dejó de impartirse como tal hace más de cinco años, reconoció la directora del lugar, Marta Julia Bonito.
Ante la situación, el joven no tuvo otra opción que inscribirse en el bachillerato general.
"En el instituto han estudiado varios familiares y me han contado que enseñan mucho. Por eso opté por venir acá; pero como ya no hay agrícola me tocó que ir a otro bachillerato", dijo el joven que reside en Atiquizaya.
Agregó que su familia, por tradición, ha cultivado maíz. y por ello pensó en estudiar agricultura para mejorar las técnicas que hasta la fecha han utilizado.
La directora expresó que fue en 2006 la última promoción que se graduó de esa opción. Apenas fueron dos señoritas que ahora ya son agrónomas. La docente recordó que el instituto nació en 1982 como anexo a una escuela. En 1989 lograron el terreno donde ahora funcionan.
En 1997 se implementó el bachillerato general y dos años después, el técnico. Ambos desplazaron la modalidad que dio vida a este instituto.
Bonito lamentó el poco interés que tienen los jóvenes de estudiar dicha opción, a pesar de las promociones que realizan en los demás centros educativos de la ciudad.
La directora aseguró que entere las causas que han detectado para que los jóvenes ya no tomen esta opción está la económica.
Esto en relación a que el instituto queda fuera de la ciudad. Llegar a este requiere, cómo mínimo, un dólar diario para el pago de pasajes, a eso se suma la alimentación.
Agregó que en cada inicio de año lectivo son cerca de 10 alumnos los que buscan la modalidad. Sin embargo, el Ministerio de Educación les exige una matrícula mínima de 28 jóvenes, lamentó.
"Todos sabemos la importancia que tiene este tipo de bachillerato porque nuestro país es eminentemente agrícola. Creo que harán falta profesionales de esta área en el futuro", reflexionó Bonito.
Como una manera paliativa para que la opción no desaparezca, han incluido una materia denominada habilitación laboral.
Ahí enseñan elementos básicos de agricultura, y además les permiten cultivar algunas hortalizas como pipián, pepino, cebolla, lechuga, zanahoria y tomates, entre otros.
Esto es cultivado en una pequeña parcela que está dentro de la institución. Mientras que en una área de una manzana, anexa al centro, cultivan maíz.
El agrónomo y uno de los fundadores del instituto, Rafael Martínez, reconoció que esto no es suficiente.
"La materia no es igual como que estuviera la opción de agrícola porque ahí se da una mejor especialización. Ahora solo se les da lo básico", dijo.
El centro, además, carece de una infraestructura adecuada. Hay tres aulas provisionales y pupitres dañados. Tampoco tiene muro perimetral que brinde seguridad.

