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Hombre que estuvo atrapado 80 horas en pozo aún en hospital
Cumplió un mes con dos días de haber sido ingresado al nosocomio de San Miguel
SAN MIGUEL. Desde hace un mes con dos días, una camilla de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Nacional San Juan de Dios, ha sido el hogar de Dagoberto Moya, un santaneco de 36 años que estuvo atrapado en un pozo de la ciudad de San Miguel durante 80 horas.
El hombre, de aspecto fornido, aún no puede caminar debido a los coágulos en arterias de sus piernas, mismos que le generan dolor y sensación de hormigueo cuando se para.
Aún así tiene la esperanza de levantarse de la camilla y salir caminando del hospital para luego reunirse con su familia en Santa Ana.
Desde hace una semana, Moya empezó a presentar complicaciones en sus dos piernas. Inicialmente fue ingresado por su estado de deshidratación y coágulos de sangre en sus piernas.
Eso a consecuencia de los escombros que cayeron sobre sus miembros inferiores y que lo mantuvieron atrapado por 80 horas.
Ahora, la trombosis, que son coágulos que obstruyen el paso de la sangre por las arterias, se ha hecho más severa al punto de avanzar en un 20 por ciento más de cuanto fue ingresado al nosocomio.
"Cuando fue ingresado se le diagnostico una trombosis en 60 por ciento de sus piernas, pero desde hace una semana le aumento a un 20 por ciento", dijo Manuel Pacheco, director del nosocomio.
Es por eso que hoy Moya será revisado por un cirujano cardiovascular en el Hospital Rosales de la capital, porque en el hospital migueleño no cuentan con dicho especialista.
El cirujano le hará una arteriografia, que sirve para ver el estado de las arterias en las extremidades inferiores, y según Pacheco, dependiendo del diagnostico que haga el cirujano, Moya se quedará ingresado en el Rosales.
En ese hospital se le practicaría un cateterismo o una cirugía en sus piernas, en caso de ser necesarios, de lo contrario, será enviado al hospital migueleño.
Pacheco argumenta que es la segunda ocasión que Moya es trasladado hacia el Hospital Rosales para realizarse una arteriografía y ver el estado de sus piernas.
"El se encuentra estable, está de buen humor y come, tal vez se encuentra un poco desesperado pero es normal por todo el tiempo que ha pasado ingresado¨, dijo.
Moya asegura e que su salud es lo más importante. "Los doctores y enfermeras me han explicado lo que tengo, yo estoy consciente de eso y se que pronto saldré de aquí primero Dios", expresa optimista.

