- Nacional
- Sucesos
- Internacional
- Negocios
- Comunidades

Hurto masivo de tapaderas pone en peligro a población
Ciudadanos han sufrido accidentes y varios han muerto por ello. MOP y Anda afirman que trabajan en reponerlas
Transitar por calles y aceras de la capital se ha convertido en una tarea complicada, tanto para automovilistas como para peatones desde que los dueño de lo ajeno han hecho una forma de vida de hurtar tapaderas de alcantarillas, tragantes, medidores y cajas colectoras.
El riesgo de correr un accidente es grande. Los casos más frecuentes son aquellos en los que los peatones caminan sobre la acera y tropiezan o meten el pie al interior de la caja del medidor de agua. También los que al bajar de autos, unidades del transporte colectivo o de la acera caen a los tragantes.
Los conductores al percatarse de la falta de tapas tienen que realizar maniobras, en su mayoría bruscas, para esquivar los agujeros. Cuando no logran evadirlos están expuestos a sufrir un accidente.
Pero también han muerto ciudadanos. En distintos inviernos, personas han sido arrastradas por la corriente de agua hacia estos agujeros.
Entre esos casos están los de tres mujeres, dos de San Marcos y otra de San Martín. En 2004, Rosa López, de 55 años, fue arrastrada hasta el agujero y su cadáver apareció en el embalse de la Presa San Marcos Lempa.
A Karla Miranda, de 19 años, un alud de lodo que bajó del cerro San Jacinto la arrastró hasta un hoyo sin tapa en 2010. Sus restos fueron rescatados. Y a Ana Vásquez, que tras un accidente su cuerpo cayó en una cuneta en el kilómetro 17 y medio de la vía Panamericana. Fue arrastrada por el agua hasta el tragante y la hallaron muerta a 500 metros del sitio.
Modalidades
En los sitios de mayor tránsito ya no son "rateritos" los que se dedican a esta fechoría, sino bandas organizadas que viajan en vehículos, sobre todo pick up, en los que transportan las tapaderas.
Otros ciudadanos comentaron que el hurto de estas piezas, propiedad del Estado, también se debe a la proliferación de negocios de compra y venta de chatarra, de los que las autoridades no llevan control para que los propietarios no adquieran objetos de dudosa procedencia.
"Hace tiempo los que se las llevaban eran los vagos, uno o dos, para comprar guaro o cosas así. Ahora no, andan varios hombres. Como pesan, (las tapaderas) uno solo no se la puede llevar", indicó Rogelio Hernández.
Prueba de ello es el Bulevar Coronel José Arturo Castellanos, aún conocido como Bulevar Venezuela, donde faltan más de medio centenar de tapaderas de tragantes.
Lo peculiar en este sitio es que en las cercanías de la terminal de Oriente, los que tienen tapa son los que están en el tramo donde se encuentran dependencias del Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Policía Nacional Civil y la Adminsitración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda).
El problema queda evidenciado un par de kilómetros de iniciado el recorrido por el bulevar cuando empalma con el barrio Lourdes.
Salvador Vásquez, un conductor que todos los días transita por el sector, afirmó que "todos estamos expuestos a sufrir un accidentes por la falta de tapaderas".
El ciudadano añadió que muchas de las piezas, debido al tránsito continuo de vehículos sobre ellas, están flojas, de allí que los ladrones pasan con sus autos sobre ellas y si escuchan que suenan, esperan la noche o madrugada para llevárselas.
Menciona el riesgo de accidentes de tránsito o que una persona que transite por el lugar caiga dentro por no percatarse de la falta de tapadera.
Ricardo Lara, dueño de un taller de la zona, comentó que "de un día para el otro desaparecen". Afuera de su taller está un tragante que desde hace dos semanas no cuenta con tapadera.
Para prevenir un percance ha colocado trozos de madera sobre el hoyo, puesto que varios motociclistas y choferes ya se accidentaron en el sitio. Uno de los empleados del taller acotó que llamaron al Distrito Cinco de la comuna capitalina para informar del hurto y que ayudaran a reponer la tapadera. El sector lo abarcan los distritos cinco y seis.
"No nos dijeron cuánto tiempo se podrían tardar, pero más de un mes probablemente", acotó.
Otro tramo del bulevar en el que la mayoría de tragantes están al descubierto es el que se encuentra frente al cementerio La Bermeja. Del ojo y la mano de los hampones tampoco se salvan los pasos a desnivel de dicho bulevar.
Igual es el problema en los bulevares Los Héroes, Luis Poma (Antiguo Cuscatlán), Los Próceres, la Alameda Juan Pablo II y muchas otras vías.
Pérdidas y ganancias
El hurto de tapaderas es un delito y pese a ello son pocos los casos en los que se ha conocido que los responsables guarden prisión.
Fuentes del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda) informaron que trabajan en reponer las tapaderas que son hurtadas.
De acuerdo con la Anda, en el área metropolitana de San Salvador hay tres millones de pozos de aguas negras y según sus registros a diario hurtan de ocho a 10 tapas.
Las entidades han colocado tapaderas de hierro fundido de fabricación nacional, puesto que de otro material no soportan el peso y uso a los que son sometidas.
Sin embargo, han optado por usar tapas de concreto en casos específicos como pozos sobre aceras, accesos peatonales o vehiculares restringidos y cajas tragantes.
Fuentes de la alcaldía capitalina indicaron que también están colaborando en colocar tapaderas de concreto. Aunque no es de su competencia afirmaron que lo hacen por ayudar a la población.
Se intentó conocer datos recientes de parte de la Fiscalía sobre detenciones o medidas contra quienes hurtan estas piezas; sin embargo, no se pudieron obtener. Será hasta el lunes, dijeron.Lissette Ábrego

