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Ruido en el centro histórico afecta la estructura de el Teatro Nacional

Los daños que presentan las instalaciones se verán a largo plazo, según expertos en el tema

Emilia Pacheco comunidades@eldiariodehoy.com Sábado, 2 de Junio de 2012

SANTA ANA. El centro histórico de la Ciudad Morena es una de las zonas donde hay mayor contaminación auditiva.

Los almacenes de la zona, las unidades móviles de empresas de telefonía o vendedores de frutas y verduras, utilizan un volumen excesivo en los parlantes para ofrecer los diversos productos a través del constante perifoneo. A esto se le suma la circulación de todo tipo de vehículos por el sector.

Aunque el ruido parece a simple vista, que solo afecta la salud de las personas, también lo hace con las infraestructuras antiguas como el Teatro Nacional de Santa Ana.

Rolando Polanco, arquitecto de dicha institución, explicó que los efectos que produce el ruido no son inmediatos; pero a largo plazo dañan las edificaciones.

"El paso de los vehículos, así como los diferentes sonidos estridentes y prolongados que se producen en la zona, hacen que toda la infraestructura vibre. Con esta vibración algunas piezas se van desarticulando y tal vez no se caigan en el momento, sino que con el paso del tiempo", manifestó Polanco.

En los últimos días este problema se ha hecho más evidente.

Una de las primeras medidas que se han tomado, según dijo la directora del Teatro, Marta Sayes, es colocar mensajes en las redes sociales sobre la importancia de no exceder el volumen en las unidades móviles.

"Los sonidos fuertes y permanentes generan una vibración en las ventanas que llega un momento que también se vuelve incómodo para quienes trabajamos aquí. Sucede con vehículos que pasan con estéreo a todo volumen, perifoneo de empresas y en algunos casos con actividades que se realizan en el parque Libertad", apuntó Sayes.

Agregó que el problema no es nuevo; pero, cree que luego de 102 años es importante ponerle atención y unir esfuerzos para que esta situación cambie.

Por ahora piensan mantener una campaña de difusión que aunque están conscientes que no dará respuestas inmediatas, en algo se podrá ayudar, dijeron.

Otra de las alternativas que esperan contribuya a atacar el problema es el proyecto de ciudad emergente impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En el marco de este programa se incluye el rescate del centro histórico por lo que consideran que con esto habrá una mayor regulación no solo del ruido, sino de diferentes aspectos que contribuyan a conservar el centro histórico santaneco.

Al respecto, el director del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM), Félix Pulunto, reconoció que el centro de la ciudad es uno de los lugares de donde proviene la mayor parte de quejas que la población hace por los ruidos excesivos.

En la Policía Municipal a diario reciben un promedio de 10 a 12 denuncias relacionadas a este tema. En su mayoría, provienen de la zona céntrica y del mercado Colón.

Las sanciones están definidas en la ordenanza municipal reguladora del medio ambiente.

Las multas por el irrespeto o reincidencia en este tipo de faltas oscilan entre los 114.28 y 571.42 dólares.

"Este tipo de problemas lo tenemos con algunos almacenes, y personas que trabajan con unidades móviles. Lo que hacemos en un primer momento es hablar y concienciar sobre el problema. Sin embargo, es una cuestión cultural y la gente no entiende que al excederse en el volumen infringen una normativa municipal", manifestó.

El arquitecto del Teatro también dijo que "concienciar a la población es un ingrediente importante porque muchos lo hacen (ruido excesivo) ignorando el efecto que producen. Parece un tema trivial pero sí tiene efecto sobre todo porque no es una construcción nueva. El ruido reduce el tiempo de calidad de vida del Teatro", dijo.